“Meco” fue descubierto días atrás besando en la boca a una niña de seis años e introduciéndole las manos entre las ropas.
Este descubrimiento y el escándalo generado, fue el escenario propicio para que una hija del acusado, con Síndrome de Down, revelara dramáticamente por medio de señas, que ella también era víctima de sus vejaciones sexuales.
Ambos ataques estallaron en un barrio del oeste. Tras la denuncia policial se produjo la inmediata actuación del juez de Feria, Darío Alarcón.
Pero “Meco”, que tiene 56 años, es dueño de una oscura historia que comenzó (ver aparte) hace alrededor de 30 años cuando estuvo preso por violación. Para los investigadores bien podría tratarse de un “violador serial”.
El descubrimiento de sus fechorías actuales, ocurrió el domingo pasado. Estaba solo en su casa con una nena de seis. Separado a pocos metros, tiene de vecinos a sus padres y sobrinos. Tres años atrás había quedado viudo. Y desde entonces, quedó al frente de la atención de su hija de 28 años. La joven no habla, pero mediante señas fácilmente se hace entender.
Una adolescente irrumpió en la vivienda y descubrió a “Meco” besando en los labios a la nena.
Llantos
La joven empezó a gritar y alertó a su familia. En minutos, llegaron los parientes y vieron a la niña con el cuello rojo y la ropa desarreglada.
“Ella me buscó, creo que ya tiene otros noviecitos”, habría sido la respuesta y explicación del personaje, sin que sus propios hijos atinaran a comprender qué sucedía. Y enseguida se sumó más conmoción. Entre las personas que iban y venían sin asimilar la sorpresa, permanecía su hija de 28 años. De repente, “Meco no, Meco no”, habría alcanzado a decirle a uno de sus hermanos. En segundos, éste habría advertido que la mujer le pedía sacarla de ese lugar, ya que no quería quedarse con “Meco”.
Era la primera vez que la hija rechazaba a su padre. Aún con los hermanos y tíos preocupados con lo que había ocurrido con la niña, la joven confió al familiar el terrible secreto.
Dejó en claro que su padre solía besarla en la boca, los pechos y someterla sexualmente.
Sin dudarlo, con todo el dolor por tratarse de su padre, los hijos fueron e interpusieron la denuncia en la Comisaría del Menor y la Mujer. Ahora, la Justicia intenta reconstruir y desenmarañar la convivencia: y quitarle el velo protector a la particular crianza que “Meco” habría prodigado a su hija Down.