El verdadero problema vino de situaciones específicas en las que diferentes personas habían ganado sorteos y se habían vuelto millonarios de la noche a la mañana, pero debido al estado de emergencia aún esperan para poder cobrar su premio. No sólo estas personas se inquietaron, sino todos aquellos que compraron boletos para sorteos que se han visto pospuestos. Aquel que comprase una participación mínima tal vez no le dio mucha importancia al asunto, per quienes realizaron una auténtica inversión preguntaban cuándo se celebrarían dichos sorteos.
Lo cierto es que las boleterías no tenían respuesta a cuándo o a si de hecho se celebrarían dichos sorteos. Durante semanas, la incertidumbre inundó a las administraciones de loterías, sin tener noticias de las directrices a seguir, sólo que debían permanecer cerradas debido al riesgo que entraña la manipulación continua de papel y dinero en efectivo. Si bien podría considerarse que las loterías y apuestas son un negocio más que se ha visto afectado por la crisis sanitaria, lo cierto es que tiene ciertas características que lo distinguen, la principal, que genera mucha plata en concepto de tasas, en cualquier país del mundo. Otras derivadas son que algunas loterías son benéficas y la manera de financiar proyectos o entidades que no pueden subsistir del mismo modo, dejando en el desamparo a colectivos concretos.
Sin embargo, algunas loterías (muy pocas) han seguido operando a través de las boleterías online, entre ellas la lotería estadounidense PowerBall que, no obstante, puede ser adquirida por este medio desde cualquier país. Con las nuevas directrices que se empiezan a ver en algunos países (la llamada “desescalada” en España, por ejemplo), empiezan a ver si indicios de normalidad al respecto. Recientemente se ha avisado de que para aquellas loterías de las que se conociesen los resultados de sorteos al fin van a ser posible cobrar los premios. Y efectivamente la apertura de las boleterías físicas es inminente, siempre que sigan las pautas exigidas para preservar la salud de trabajadores y clientes.
Tras varias semanas, lo que ha quedado patente es que quien quería probar suerte ha encontrado la manera: se ha apreciado una intensificación de la actividad de las apuestas online. Hay quienes han tratado de verlo como un aumento de la ludopatía; sin embargo la estadística indica que ha disminuido el número de casos de juego patológico. La manera en que podemos interpretar esto es sencillamente que los jugadores habituales que adquirían sus boletos en kioscos y boleterías físicas, o al menos un porcentaje de los mismos, ha continuado su actividad ahora a través de internet. Lo mismo que ha sucedido con otros mercados, ante la imposibilidad de comprar en la calle, crece la venta en línea.
Sin embargo, es cierto que se ha especulado en las última semanas acerca de la posibilidad de que se llegasen a extinguir las loterías y apuestas tal y como las conocemos. Su dinámica verdaderamente difiere de muchos otros negocios, tanto si hablamos del sector público como el privado. La realidad es que, a pesar de todo, si poco a poco se van dando pasos, por pequeños que sean, para poder cobrar premios o planificar nuevas fechas de sorteos, no hay duda de que todo habrá quedado en un susto que requerirá de ciertas adaptaciones iniciales hasta poder operar del mismo modo que se ha venido haciendo. Aunque tal vez notemos un cambio sustancial en el modo de consumir este producto, lo mismo que en otras áreas de la economía: un aumento de la actividad online. Ya no por pura necesidad de realizar los trámites a través de internet, sino por la facilidad del ser humano para adaptarse a este tipo de cambios y descubrir, de paso, la comodidad que puede entrañar en algunos casos.