El jefe de Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, inició ayer, a las 14:39, su informe sobre la marcha del gobierno ante la Cámara de Senadores, tal como lo establece la Constitución Nacional. En el recinto, Capitanich se ubicó en un atril de frente a los legisladores, y no sentado de espaldas a ellos, tal como es habitual.
La visita del ministro coordinador forma parte de las exposiciones mensuales que el funcionario debe realizar ante el Congreso de la Nación a ambas Cámaras en forma alternada, de acuerdo con el artículo 101 de la Constitución Nacional.
El funcionario dijo que su intención es brindar informes periódicos al Congreso, y se mostró confiado en que ambas cámaras funcionen como "efectivamente el ámbito del debate político, debate público, debate de las ideas, donde los legítimos representantes del pueblo puedan perfectamente disentir, acordar, profundizar respecto a la evolución de los objetivos y metas de gobierno".
Al inicio de su exposición, aseguró que por "precisa instrucción" de la presidente Cristina Kirchner estableció "204 objetivos y 274 metas" para 2014 y que, para el caso de esta sesión informativa, pretende contestar 980 preguntas.
Entonces ratificó la voluntad del Gobierno de que el Congreso aborde antes del fin del mandato de Cristina Kirchner los proyectos de orden judicial que pretende la Casa Rosada.
"Pensar que es posible que, de aquí al 10 de diciembre de 2015, este honorable Congreso de la Nación pueda participar de un debate profundo que implique reformas de carácter judicial de orden estructural que involucren Código Civil y Comercial, Código Penal,
Código de Procedimiento Penal, ley orgánica de sistema federal y contencioso administrativo, realmente me parece que forma parte de una expectativa", afirmó. Al respecto, el jefe de ministros al exponer en el Senado afirmó que esas discusiones implican "un compromiso claramente indubitable".
En cuanto a la educación, defendió la política oficial aunque reconoció que se deben atender numerosas fallas. Y sobre las diferencias con los docentes, que han afectado el inicio de clases en varios distritos, reclamó hoy en el Senado que "cada reclamo o protesta" de los gremios "no sea a costa de cada uno de los alumnos". "Hemos tenido un mejoramiento en infraestructura, asignación de libros, tecnología y recursos, pero tenemos los problemas derivados de la conflictividad salarial que anualmente se repiten", lamentó.
En otro orden, Capitanich afirmó hoy que el gobierno nacional diseñó una "agenda
económica de carácter internacional" en alusión a la reestructuración de la deuda y el acuerdo con Repsol, entre otros, y admitió que fue un "esfuerzo significativo".
"Ha sido un esfuerzo significativo generar las condiciones de negociación defendiendo los intereses nacionales y no aceptando imposiciones ni recetas" que condicionen la política económica, expresó Capitanich, y apuntó que aún queda "pendiente" de resolución la deuda con el Club de París y la negociación con los bonistas que no entraron al canje de deuda.
Preguntas y tensiones
Tras su exposición, el jefe de ministros dio paso a la sesión de preguntas que prepararon los opositores. Los dirigentes de las fuerzas con representación en esa cámara habían adelantado que indagarían sobre gran parte de las áreas de Gobierno.
El intercambio comenzó con un fuerte cruce con la radical Laura Montero. La senadora aliada a Julio Cobos cuestionó las perspectivas económicas y indagó si existe un "plan integral" contra la inflación. La réplica llegó con una chicana: Capitanich le recordó su paso por el oficialismo entre 2008 y 2009.
Disconforme con las explicaciones que daba el ministro, Montero lo interrumpió en varias oportunidades, a lo que el funcionario la acusó de ser "la perfecta representante del neoliberalismo que ha destruido la Argentina".
Por la discusión, varios legisladores radicales comenzaron a levantar la voz, lo que obligó al jefe de esa bancada, Gerardo Morales, de la oficialista, Miguel Ángel Pichetto, y hasta el titular del cuerpo, Amado Boudou, a llamar a la calma.
La sesión continuó en un clima caldeado, en el que el jefe de Gabinete invitó a la oposición a debatir sobre política y no "a través de los medios". Entre otras cuestiones, y ante una de las consultas, defendió la política de subsidios -"es imposible eliminarlos"-, aunque admitió que la intención es moderarlo.
"Puede existir procesamiento de drogas desde el punto de vista químico".
Un nuevo punto de tensión se dio cuando tomó la palabra el también radical Ernesto Sanz. El jefe de la UCR primero apuró al funcionario con la devaluación -"¿Fue una decisión política o presión de grupos económicos?"- y luego puso a consideración la afirmación del titular de Defensa, Agustín Rossi, de que en el país se produce drogas. Capitanich reiteró su explicación de que "desde el punto de vista industrial" eso es falso. Pero admitió que "puede existir procesamiento desde el punto de vista químico".
Esa explicación no satisfizo a Sanz, quien intentó en repetidas ocasiones que el ministro reconozca que los laboratorios que se han decomisado en el último tiempo son productores de droga -, pero éste insistió en que había una diferencia de concepto. "Son los responsables de los últimos diez años, donde la droga se instaló en la Argentina", lanzó el radical.
No fue esa la única mención que Capitanich hizo sobre el crecimiento del narcotráfico. Al respecto, señaló que es un flagelo que no fue resuelto ni en los EEUU. Y reiteró el rechazo del Gobierno a la posibilidad de que se promueva una Ley de Derribo: "Es establecer la pena de muerte sin juicio previo".
Capitanich ya había anticipado que asistirá al Congreso los primeros miércoles de cada mes para dar su informe sobre la administración federal, pero esta vez se postergó una semana como consecuencia de los feriados de carnaval.
La última vista a la Cámara alta de un jefe de Gabinete fue del antecesor de Capitanich, Juan Manuel Abal Medina, el 5 de junio del año pasado, y hubo otras dos anteriores, una en Diputados y otra en el Senado, pero en 2012.