La Corte Suprema no se referirá a los seis proyectos del Poder Ejecutivo para reformar la Justicia hasta tanto no sean aprobados por el Congreso Nacional para evitar que puedan ser recusados si en algún momento deben fallar sobre los mismos.
"Luego de que sean sancionadas estas leyes puede haber litigios, como siempre hay con toda la legislación, y es muy probable que algunos jueces tengan que opinar. Es muy probable también que la Corte tenga que opinar", explicó Ricardo Lorenzetti.