La derrota de la Selección argentina en la final del Mundial 2026 no impidió que muchos rafaelinos salieran al centro de la ciudad para manifestar su apoyo al equipo de Lionel Scaloni. Lejos de los reproches, el sentimiento que predominó fue el orgullo por una campaña que volvió a depositar al conjunto nacional entre los dos mejores del mundo.
"No importa, ganamos igual. Somos segundos, pero ganamos igual", resumió uno de los hinchas apenas terminado el encuentro. Otros coincidieron en que "no hay nada más que pedirle a estos chicos" y recordaron todas las alegrías que la Selección les dio en los últimos años.
Muchos habían preparado el festejo con anticipación. Incluso hubo quienes llevaron banderas con el espacio reservado para una cuarta estrella, convencidos de que Argentina podía volver a ser campeona. Sin embargo, lejos de ocultarlas, decidieron exhibirlas igual y sostuvieron que "la próxima será".
La tristeza por la derrota estuvo presente, aunque varios hinchas remarcaron que España fue un justo campeón. "Jugaron mejor", reconocieron algunos, mientras que otros señalaron que al equipo argentino le faltó mayor despliegue físico o algo más de juego para quedarse con el título.
También hubo espacio para la emoción por el posible cierre del ciclo mundialista de Lionel Messi. Varios manifestaron su tristeza por la despedida del capitán, aunque insistieron en que su legado ya quedó escrito en la historia del fútbol argentino. "Hay que valorar todo lo que hicieron estos jugadores y principalmente Messi", expresó uno de los entrevistados.
Entre los más jóvenes también predominó el orgullo. Dos niñas destacaron que, aunque Argentina terminó segunda, "dimos lo más que pudimos" y resaltaron que muy pocos equipos logran alcanzar una final mundialista.
En definitiva, el sentimiento que dejó la noche en Rafaela fue claro: la desilusión por no haber conseguido la copa convivió con el reconocimiento a una generación que volvió a poner a la Selección en lo más alto del fútbol mundial y que, para muchos, seguirá siendo motivo de orgullo más allá del resultado.