El gobierno confirmó hoy que la oferta de pago de deuda a los denominados fondos buitre será la misma que en el canje de 2010, con una quita del 75 por ciento, y afirmó que el país tiene capacidad de pago, por lo que ahora quiere convencer a los jueces y no a los acreedores.
Los encargados de confirmar cuál es el plan de la gestión de Cristina Kirchner para terminar con la disputa con los fondos especulativos fueron el vicepresidente Amado Boudou y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, quien participaron de la última audiencia judicial en Nueva York días atrás. “No somos triunfalistas, pero ahora estamos hablando de uno de los argumentos argentinos y no del pago del ciento por ciento en efectivo. El país tiene capacidad y voluntad de pago, pero tenemos leyes argentinas y un compromiso con los acreedores que no vamos a vulnerar”, afirmó Boudou.
La presidenta Cristina Kirchner recordó este domingo en su cuenta de Twitter tramos de su discurso ante la Asamblea Legislativa y destacó que el país está “dispuesto a pagar a estos fondos buitres, pero no en mejores condiciones que al 93 por ciento que entró al canje”.
“De triunfar la postura absurda del 7 por ciento de fondos buitre - algo que ni siquiera tiene lógica-, Argentina tendría que volver a pagar 170.000 millones y volvería a quebrar”, dijo la mandataria.
En declaraciones a dos matutinos porteños, Lorenzino agregó que “tratamiento igualitario es pagarles a todos de la misma forma y poner fin al tema. Por eso vamos a presentarle a la Corte una propuesta que esté en línea con la oferta que hicimos en 2010”.
La Corte de Apelaciones de Nueva York pidió el viernes último a la Argentina que antes del 29 de marzo brinde “precisiones” sobre el plan para cancelar la deuda con los fondos buitre. Los bonistas que no ingresaron en las reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010 pretenden cobrar alrededor de 1.330 millones de dólares de parte de la Argentina luego del default declarado por el país en 2001. El gobierno podría presentar esta semana un plan de pagos, más allá de que el tribunal neoyorquino le otorgó plazo hasta el 29 de marzo próximo.
A finales de 2012, el juez estadounidense Thomas Griesa ordenó que Argentina pague el 100 por ciento de lo que exigen los fondos de riesgo NML y Aurelius por bonos impagos, unos 1.330 millones de dólares. Pero Argentina apeló, advirtió que no acatará un fallo desfavorable, y reiteró públicamente su oferta de reabrir el canje para poner fin al litigio.
El viernes, el Tribunal de Apelaciones le dio plazo hasta el 29 de marzo para presentar “los términos precisos de una fórmula alternativa de pago”.
Lorenzino explicó que “cualquier reclamo de tratamiento igualitario debería ser satisfecho tratando a todos los bonistas que no ingresaron en los mismos términos del canje 2010. Esto es lo que vamos a explicarle a la Corte con mayor detalle”.
En 2010, Argentina ofreció bonos con quitas en el valor nominal de hasta el 75 por ciento y plazos de pago que van entre los 28 y los 33 años. Por su parte, Boudou también se mostró optimista. “No somos triunfalistas a partir del pedido de la Cámara, pero esperamos un fallo razonable, como fue la renegociación del 93% de la deuda”, dijo el vicepresidente. (NA)