Las escuelas parecen ser el blanco de los malvivientes y una vez más le tocó el turno a la escuela Peralta Pino.
En este caso, autores ignorados, intentaron ingresar al lugar rompiendo un tejido. Afortunadamente no lograron su cometido, pero esta situación genera gran preocupación en los miembros de la institución. Más allá de todas las medidas de seguridad utilizadas esto no parece ser un reparo para los malvivientes ya que no sólo intentan ingresar al lugar sino que tambiéngeneran destrozos.