La crítica situación financiera de Sidra Rama Caída, la histórica empresa mendocina radicada en San Rafael, quedó formalizada esta semana tras la apertura de su concurso preventivo de acreedores. La firma reconoció su estado de cesación de pagos ante la jueza Mariela Selvaggio, quien dispuso el procedimiento para reorganizar las obligaciones de la compañía.
La compañía acumula un total de 812 cheques rechazados por un monto total de $2.542.995.088,90. En este escenario, la resolución judicial contempla la conformación de un comité de control que contará obligatoriamente con la participación de un representante de los trabajadores, mecanismo que busca garantizar su voz durante el proceso.
Antecedentes y plazos judiciales
El historial laboral de la firma registra complicaciones previas: en marzo de 2014 reconoció atrasos salariales que atribuyó a la caída de ventas y demoras en cobranzas, lo que derivó en retención de tareas y un juicio laboral con sentencia favorable a un extrabajador en 2017.
El marco fijado por la Justicia establece que los acreedores podrán presentar sus solicitudes de verificación de créditos hasta el 2 de febrero de 2027. Durante ese período se definirá qué deudas se reconocen, con la prioridad del plantel enfocada en resguardar sus acreencias laborales de carácter alimentario.
Continuidad de la empresa
Para afrontar la crisis, la compañía de casi 80 años de trayectoria deberá sostener la operatoria de sus marcas, entre las que se incluyen los vinos de la línea Cepas de Rama Caída y la cerveza Del Pico, en un contexto marcado por la retracción del consumo.