En el primer trimestre del año la producción de carne vacuna sumó 725,3 mil tn r/c/h y resultó similar a la registrada en el mismo trimestre de 2020 (-0,4%), según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la Republica Argentina.
El volumen absorbido por el mercado interno habría descendido a 527,3 mil tn r/c/h en el primer cuarto del año (considerando exportaciones de carne vacuna por un total de 198,0 mil tn r/c/h en tres meses; +11,8% anual) y el promedio mensual habría sido de sólo 175,8 mil tn r/c/h.
La caída interanual habría sido de 4,3%, pero más importante aún es que habría sido el peor primer trimestre de los últimos dieciocho años. Hay que remontarse hasta enero-marzo de 2003, cuando la economía argentina comenzaba a recuperarse de la crisis de 2001-2002, para encontrar un promedio mensual inferior (que fue apenas 1,3% menor al de enero-marzo de 2021).
La continua retracción del poder adquisitivo de las familias y el mayor nivel de desocupación, explican la contracción de la demanda de carne vacuna registrada en los últimos tres años, sumadas a los cambios de hábito de consumo.
En tanto, el cambio de la política monetaria/cambiaria a partir de las PASO de 2019, primero, y la gran emisión de pesos para enfrentar los efectos de la pandemia/’cuarentena’, después, llevaron a los productores ganaderos a refugiarse nuevamente en la cría y engorde de la hacienda vacuna, lo que se tradujo en una menor oferta de corto plazo. Hay una reducción en la reducción de la participación de las hembras en la faena total, que pasó de una fase de liquidación de existencias hasta el segundo trimestre de 2019, a una de retención/sostenimiento en los siguientes trimestres.
La reversión del ciclo ganadero impactó en forma inmediata en la oferta de hacienda para faena. Los productores ganaderos compraron hacienda como forma de proteger el capital de trabajo, provocando que el precio de la invernada subiera a un ritmo elevado a partir de mayo. Combinado esto con el mayor costo del maíz en la segunda parte de 2020, llevó a los productores a realizar recrías largas de la hacienda para consumo sobre pasturas o a campo natural, lo cual extendió el plazo de ‘terminación’ del animal.
Esto se tradujo en una menor disponibilidad de hacienda para enviar a faena. En consecuencia, desde el cuarto trimestre de 2017, que se volcaron al mercado interno 222 mil tn r/c/h promedio mensual, la absorción del mercado interno describió una tendencia descendente, no exenta de recuperaciones y retrocesos, hasta ubicarse en un promedio de 175,8 mil tn r/c/h mensuales en el primer trimestre de 2021.
En los últimos tres años la producción de carne vacuna vendida en el mercado interno se contrajo 21% y llegó a establecer el volumen más bajo de los últimos dieciocho años. En marzo de 2021, tomando el promedio móvil de los últimos doce meses, el consumo (aparente) de carne vacuna por habitante se ubicó en 49,3 kg/año. En relación al promedio alcanzado en marzo de 2020, se registró una disminución de 2,5% (-1,28 kg/hab/año), lejos del pico de consumo de marzo de 2008 (66,2 kg/hab/año).
Se registraron exportaciones de carne vacuna por 45 mil toneladas peso producto (tn pp) en febrero de 2021. Fue el mejor febrero en décadas y el primero en que se registró un volumen exportado superior 40 mil tn pp. En relación al récord previo alcanzado en febrero de 2020, se observó una suba de 31,1%. China continuó absorbiendo casi 75% del total exportado por los frigoríficos argentinos (explicando la totalidad del crecimiento interanual del volumen exportado).
En total, en el segundo mes del año se exportaron 64 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h), es decir 24,4% más que en febrero de 2020. En febrero de 2021 se facturó un total de 186,3 millones de dólares por el volumen exportado de carne vacuna. En relación al mismo mes del año pasado se registró una suba de 4,3% (+7,6 millones de dólares). El precio promedio se ubicó en 2.907 dólares por tn r/c/h y resultó 16,2% inferior al de febrero de 2020.
En marzo de 2021 el precio promedio de la hacienda en pie comercializada en el Mercado de Liniers registró una suba de sólo 0,2% mensual. Fue la menor variación desde mayo de 2020, cuando comenzaron a relajarse las restricciones asociadas a la ‘cuarentena’.
En promedio los cortes vacunos comercializados a través de carnicerías mostraron un alza de 8,0% con relación a la segunda mitad de febrero, suba que llegó a 9,2% cuando se compara con el promedio del segundo mes del año. En tanto, los vendidos en los supermercados registraron una caída de 0,3% con relación a la segunda quincena de febrero y una suba de sólo 2,2% respecto al promedio de febrero.