Adient Automotive Argentina SRL resolvió cesar la actividad productiva en su predio ubicado sobre la ruta provincial 16, a metros del arroyo Frías en Pueblo Esther. A partir de esta decisión, la firma modificará su matriz comercial para operar como importadora.
La medida deriva en el despido de 70 trabajadores que se encargaban de confeccionar las butacas para la Chevrolet Tracker, vehículo que la automotriz General Motors ensambla en su complejo de Alvear. La compañía multinacional posee más de 60.000 empleados y 200 plantas en 29 países.
Si bien el aviso inicial se produjo en mayo, la comunicación formal sobre el cese definitivo se dio este mes. De esta forma, la próxima semana será la última con labor industrial antes de abastecer al mercado local con componentes provenientes de Brasil.
Antecedentes y razones del cese industrial
Desde el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) señalaron que la planta experimentaba recortes progresivos desde 2019, etapa en la que llegó a contar con 230 operarios y proveer equipamiento para el modelo Honda HRV en Campana.
La determinación empresaria respondió al balance financiero, que registra mayor rentabilidad en la importación directa desde el país vecino que en la confección local. A esto se sumó la contracción del mercado interno, un tipo de cambio propicio para compras externas y facilidades operativas de ingreso.
El escenario operativo en General Motors
La resolución de la proveedora se concreta en un contexto diferente al de General Motors, firma que el 19 de agosto dejó atrás el esquema de suspensiones rotativas y reanudó la actividad continua en su planta de Alvear.
Mediante un convenio establecido con Smata, la automotriz pasó a operar con un turno de seis horas diarias cobradas como siete, esquema que sustituyó las interrupciones semanales con cobro parcial de haberes que regían desde 2025.
La planificación de la compañía prevé sostener el volumen de fabricación proyectado para 2026, equilibrando la jornada diaria reducida con la continuidad del trabajo a lo largo de las cuatro semanas del mes.
Fuente: La Capital