La semana presentó dos realidades climatológicas diferentes en el área de estudio del Sistema de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe.
En la zona comprendida por los departamentos Nueve de Julio, Vera y General Obligado, norte-centro del departamento San Javier y el norte-centro de los departamentos San Justo, Las Colonias, San Cristóbal y Castellanos, el tiempo estuvo durante tres a cuatro días nublado, durante la última semana, con el cielo totalmente cubierto con inestabilidad climática y precipitaciones de variadas intensidades, registros pluviométricos que marcaron un acumulado que fluctuó entre 2 y 35 mm. Luego varió a condiciones estables, jornadas parcialmente nubladas con leve ascenso de las temperaturas diarias.
En el resto del SEA, en el centro de la provincia reinó estabilidad climática, vientos suaves de dirección sur-norte y norte-sur. Es por esto que fueron irregulares las actividades agrícolas desarrolladas, particularmente en los ritmos, pero la siembra continuó siendo la protagonista del período.
La implantación del cultivo del girasol, maíz temprano y arroz, que comenzó su ciclo tuvo un rito irregular, mientras que el trigo continúa su progreso.
TRIGO
Un alto porcentaje de los cultivares expresaron una buena a muy buena respuesta a las acciones de fertilización planificadas y realizadas.
Las nuevas precipitaciones de variadas intensidades registradas beneficiaron al cultivo. Con el transcurso de los días y el avance de los estados fenológicos de los sembrados, se iría incrementando la demanda de agua útil necesaria.
Los trigos sembrados a mediados o fines de la fecha óptima, ciclos intermedios o cortos, en un alto porcentaje se observaron sin desarrollo de la cantidad ideal de macollos y además, las plantas no alcanzaron la altura ideal, como consecuencia de las condiciones ambientales que reinaron hasta la fecha.
Un 75 % de los cultivos tiene buen desarrollo en los diferentes lotes, con buena a muy buena respuesta a la fertilización, buen estado sanitario, en el área de estudio. Aquí se concentraron, casi en su totalidad, las variedades de ciclos largos y más del 60 %, los de ciclos intermedios.
Un 15 %, en estado regular. Después de una buena germinación y emergencia, con el transcurso de los días, ante la decreciente disponibilidad de agua útil, evidenciaron síntomas de déficit hídrico, observándose lotes no uniformes, en particular, los sembrados en la segunda etapa, con trigos de ciclos intermedios y cortos.
El restante 10 %, se halló en estado regular a malo, con ciertos inconvenientes en los nacimientos y en los stands de plantas por unidad de superficie, coloración pálida, con sectores amarillentos en su área foliar, ubicándose geográfica y particularmente en los extremos suroeste y noroeste del SEA.
GIRASOL
La siembra avanzó en forma sostenida, con diferentes ritmos, concretándose las distintas planificaciones, pero estuvo condicionada e interrumpida por las nuevas precipitaciones ocurridas en las diferentes regiones del SEA.
En general los cultivares se observaron en muy buen estado, principalmente los implantados en fecha temprana, el resto presentó buen estado, pero con lotes menos uniformes.
Hasta la fecha se logró un avance del orden del 76%, o sea, 82.460 ha, con referencia a la intención inicial, que se estimó sería similar a la campaña del año anterior, que alcanzó las 108.500ha.
MAÍZ TEMPRANO
Como consecuencia de las precipitaciones y la disponibilidad de agua útil en la cama de siembra, continuó a ritmo sostenido y finalizó el proceso de siembra de maíz temprano (de primera), en toda la zona de influencia de las cuencas lecheras, presentes en el centro norte santafesino.
La intención de siembra para el destino auto consumo, se estimó sería similar a la campaña anterior, que fue de 23.400 ha.
Pero, gradualmente se fue incorporando superficie con siembra de maíz temprano con fines comerciales, lográndose un grado de avance del 48%, unas 43.200 ha, del total de 90.000 estimadas para este año, un 8,6% inferior a la cifra alcanzada la campaña anterior, que fue de 98.500 ha.
Otra variable observada y de importancia, fueron los registros térmicos mínimos que lentificaron el proceso de germinación y emergencia de plántulas del cultivo.