El sector de la construcción atraviesa un momento de fuerte retracción en Rafaela y así lo describió Mario Schuster, propietario de un corralón de la ciudad, quien aseguró que las ventas cayeron de manera marcada y que la situación comenzó a profundizarse tras el fuerte movimiento de precios registrado desde 2024.
“Es un panorama bastante complicado. Han caído mucho las ventas, está difícil para la gente, para todos. No hay plata que sobre”, expresó el comerciante en diálogo con RAFAELA NOTICIAS.
Schuster explicó que el impacto se siente especialmente en las pequeñas obras familiares y remodelaciones barriales, históricamente uno de los motores del rubro en su caso. “Nosotros trabajamos mucho con la gente del barrio, con quienes cuando les sobraba un pesito arreglaban o remodelaban algo en la casa. Hoy lamentablemente eso ya no pasa”, señaló.
Según indicó, la desaceleración comenzó luego del fuerte incremento de precios registrado tras el cambio de gobierno nacional. “Después de 2024 arrancó la caída, cuando se empezaron a mover mucho y muy altos los precios. Hubo sobreprecios y después se acomodó un poco, pero la inflación siempre le sigue ganando a lo que puede juntar la gente”, explicó.
El cemento, entre los materiales que más aumentan
El comerciante sostuvo que uno de los productos que más presión genera sobre los costos es el cemento, que continúa registrando aumentos mensuales.
“El cemento está aumentando entre un 3 y un 3,5% todos los meses”, detalló. También comentó que los ladrillos cerámicos ajustan sus valores cada dos o tres meses, mientras que el hierro logró cierta estabilidad después de haber sufrido fuertes incrementos.
A esto se suma el impacto de la logística y el combustible. “La arena en sí no aumentó demasiado, pero sí aumentan los fletes. El combustible modifica muchísimo el precio final porque todos los corralones hacemos la entrega con vehículos propios y aumentan los repuestos, el mantenimiento y todo lo relacionado con el camión”, explicó.
Actualmente, según precisó, una bolsa de cemento ronda los 7.700 pesos, una bolsa de cal los 8.500 y el metro de arena cerca de los 33 mil pesos.
Obras frenadas y proyectos sin avanzar
Schuster reconoció que todavía existen algunas construcciones privadas en marcha, pero advirtió que el ritmo ya no es el mismo que años atrás. “Hay obras empezadas que siguen, pero también sé que hay muchos proyectos que no se están desarrollando. Rafaela tendría que tener otro ritmo de construcción, el que estábamos acostumbrados a ver”, afirmó.
En cuanto a la apertura de importaciones, consideró que el impacto en su rubro es limitado y que podría sentirse más en productos vinculados a terminaciones de obra como cerámicos, revestimientos o sanitarios. “No hubo una baja de precios por importaciones en nuestro sector. Lo que pasó fue que los precios se acomodaron después de haberse sobrevaluado mucho cuando arrancó el gobierno”, sostuvo.
Finalmente, el comerciante consideró que la recuperación del sector dependerá principalmente de una mejora en los ingresos de la población y del acceso a financiamiento. “Para que esto se reactive tendrían que mejorar los sueldos para que a la gente le quede un sobrante y pueda invertirlo en su casa. Y también tendría que haber créditos realmente accesibles para todos y no para unos pocos”, concluyó.