En la tarde de este miércoles, un joven ingresó a un local de venta de teléfonos celulares con intenciones de robo. Una vez en el interior, le exigió los aparatos a quien se encontraba atendiendo, amenazándola con la mano en el bolsillo, fingiendo tener un arma. En un momento, ingresaron dos clientes, y el acusado, terminó huyendo sin lograr su cometido.
En un segundo hecho, un delincuente, ingresó a una panadería que se encuentra ubicada en calle Lorenzatti al 1780. El hecho se registró cuando la propietaria del lugar escuchó el ingreso de una persona y al dirigirse hacia el frente, observó un hombre huyendo, y luego notó la faltante de dinero en efectivo de la caja registradora.