En la audiencia imputativa y cautelar realizada este miércoles contra el policía detenido en la causa que investiga un intento de extorsión mediante un falso procedimiento judicial en Rafaela, el juez dispuso que continúe privado de su libertad por un plazo de 30 días. El efectivo está acusado de haber acompañado al empleado judicial hasta el domicilio de las víctimas, donde se habría simulado una orden de requisa para concretar la maniobra extorsiva.
Al término de la audiencia, RAFAELA NOTICIAS dialogó con el abogado querellante Carlos Farías Demaldé, representante de las víctimas, quien explicó por qué considera que la participación del policía no fue circunstancial y descartó que el efectivo pudiera haber sido engañado respecto del propósito del procedimiento.
El letrado señaló que al policía se le atribuyó una participación secundaria en la extorsión en grado de tentativa. La diferencia con la imputación del empleado judicial radica en que, si bien llegó hasta el domicilio de las víctimas simulando una orden y un procedimiento, no ingresó concretamente a la vivienda. Por su condición de funcionario policial, además, se le sumó el delito de abuso de autoridad.
Respecto de la posible pena, Farías Demaldé explicó que la escala mínima para la participación secundaria en una extorsión en grado de tentativa parte de un año y tres meses de prisión, a lo que se agrega el mínimo de un mes previsto para el abuso de autoridad. Aclaró que ambos delitos fueron atribuidos en concurso ideal y que todavía es prematuro anticipar una eventual condena.
El abogado también hizo referencia a la situación procesal de una tercera persona que permanece prófuga y que habría participado del episodio. Según indicó, la querella trabaja junto con la Fiscalía para establecer su identidad y estimó que podrían tener novedades en un plazo no mayor a 48 horas.
En cuanto a los registros fílmicos aportados por vecinos, confirmó que el policía aparece uniformado, aunque aclaró que no pueden asegurar que llevara un arma de fuego. Tampoco dio por confirmado si se trasladaron en un patrullero.
“Fue un plan estratégico, un plan previo, un plan común”
Uno de los puntos de la entrevista estuvo relacionado con la posibilidad de que el policía hubiera sido engañado por el empleado judicial y desconociera el propósito del procedimiento. Farías Demaldé rechazó esa hipótesis.
“Un funcionario policial con 23 años de servicios me parece que no puede desconocer justamente la modalidad delictiva”, sostuvo.
En esa línea, consideró que la presencia del efectivo uniformado, junto a otra persona que exhibía una carpeta y un acta y anunciaba que realizaría una requisa, podía generar temor en las víctimas, dos personas de entre 75 y 77 años.
“¿A usted le parece que no puede generar un cierto temor o que él puede llegar a desconocer lo que iba a acontecer?”, planteó el abogado, quien insistió en que descarta que el policía desconociera lo que iba a ocurrir.