Conforme a denuncias que recibió la AIC por diferentes robos de teléfonos celulares, los pesquisas de la Agencia realizaron diferentes relevamientos y controles del rubro. Se llevaron adelante tareas investigativas y un abordaje complejo que permite identificar el posicionamiento del aparato tecnológico, su actividad operativa (si está en funcionamiento), y el cotejo de nomencladores que permiten identificar el origen y el titular o usuario del celular.
En esta oportunidad, este lunes se secuestró un teléfono celular que presentaba irregularidades. En el comercio ubicado en la ciudad de Rafaela sobre, Ruta Nacional 34 y Vélez Sarfield, se llevó a cabo la requisa con la anuencia del Fiscal en Turno, Dr. Guillermo Loyola, quien dispuso la medida judicial para incautar el celular a los efectos de diligenciar los trámites de rigor judicial. El equipo registra un valor en el mercado aproximado a 30 mil pesos.