Policiales

Dos altos jefes con nuevos destinos pero bajo la lupa de la jefatura provincial

Entre los policías designados en cargos relevantes de la Unidad Regional II en las últimas horas hay al menos dos cuyos nombres quedaron bajo la atenta observación del Ministerio de Seguridad debido a su pasado controversial. Uno es el de Claudio Kleiman, que quedó a cargo de la División Judiciales; y otro el de Juan Carlos Walter Giménez Claverol, responsable de Orden Público.

El primero de ellos tendrá la responsabilidad de controlar y supervisar los sumarios de los policías investigados por su presunta participación en hechos ilícitos e instruir aquellos sumarios en los que se vean involucrados agentes de la fuerza. Y lo llamativo es que el mismo Kleiman, nombrado en enero de 2019 en el Comando Radioeléctrico por el ex jefe de la URII Marcelo Gómez, tiene en su historia al menos tres sumarios por casos de presunto gatillo fácil que derivaron en causas judiciales en las cuales resultó absuelto.

Casos oscuros

Se trata de un proceso penal por robo calificado, privación ilegítima de la libertad y allanamiento ilegal en el cual en primera instancia fue condenado a tres años de prisión en marzo de 2009 y luego revocado por la Cámara Penal, que lo absolvió. El caso remite a marzo de 2007 cuando una mujer lo denunció por ingresar a su casa armado y vestido de civil para detener a dos hombres presuntamente ligados a la venta de drogas. La denunciante dijo que, como no los hallaron, le pidió 30 mil pesos para no molestar más y que ante su negativa, le sacó 10 mil pesos.

El otro episodio se remonta a 1999 cuando junto al cabo Mario Díaz recibieron la denuncia de un taxista asaltado en Villa Manuelita. Los policías salieron tras los ladrones y en Spiro y Cepeda mataron Walter Caballero, de 19 años, y Andrés Velázquez, de 14. El taxista no los reconoció como sus asaltantes. Para la policía fue un enfrentamiento, para la familia un caso de gatillo fácil. El entonces juez de Instrucción Juan José Pazos sobreseyó a los policías.

Finalmente, en 2000, en su auto particular y franco de servicio, Kleiman se sumó a una persecución tras el robo a la estación de servicios de Salta y Callao y en Pueyrredón al 200 mató al asaltante Luis Alberto Martínez.

Bajo sospecha

En el caso de Giménez Claverol su nombre se mencionó en dos casos resonantes. En marzo del año pasado, cuando era jefe de la seccional 12ª, vecinos de Ludueña dijeron que la comisaría "protegía a una banda dedicada al narcomenudeo y usurpación de viviendas" cuyos integrantes balearon la Navidad de 2018 a Jonatan Jeréz, de 28 años, que murió algunos días después.

El otro hecho se vincula al atentado a balazos del 9 de septiembre del año pasado contra el ex jefe de la Delegación Santa Fe de la Policía Federal, el comisario Mariano Valdéz, recientemente procesado por tráfico de estupefacientes.

Por entonces Giménez Claverol estaba en la Inspección de Zona del área donde se produjo el hecho (Arroyo Seco) y participó de la toma de declaraciones a los policías víctimas del ataque a tiros sobre la autopista a Buenos Aires. Por ello tuvo que prestar él mismo su declaración y allí dejó asentado que tres federales que se hicieron presentes en la seccional 27ª de Arroyo Seco se llevaron el bolso de Valdéz que él debía custodiar como elemento de prueba y en el cual varios días más tarde se hallarían restos de anfetaminas.
Fuente: lacapital.com.ar

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web