El próximo 16 de julio, la ciudadanía rafaelina concurrirá a las urnas en lo que serán las elecciones PASO (Primarias, Abiertas, Simultaneas y Obligatorias), que definirán los candidatos que tendrán posibilidades de asumir alguna de las 5 bancas que se disputan en el Concejo Municipal de Rafaela o quedarse con la Intendencia de la 3er. ciudad más importante de la provincia, cosa que se decidirá el 10 de septiembre con las Elecciones Generales.
En el camino a las Generales, y a pocas horas de que cierren los plazos para la presentación de listas y oficialmente se conozcan cada uno de los precandidatos, Rafaela Noticias decidió abrir su archivo y desempolvar viejas historias que, casualmente, guardan similitudes con el presente.
La historia de un Concejal que se convirtió en Intendente por cuatro períodos
En estas elecciones, Luis Castellano afrontará su cuarta elección como candidato a Intendente de Rafaela. De profesión arquitecto, comenzó a trabajar en la Municipalidad de Rafaela desde 1992, cuando supo ocupar el cargo de “Coordinador de la Unidad Ejecutora de Vivienda Social”. Luego fue Subsecretario de Promoción Social, después Secretario de Integración Comunitaria y, finalmente, Subsecretario de Vivienda hasta 2001, cuando asumió una banca en el Concejo Municipal de Rafaela, lugar que ocupó hasta diciembre de 2011, cuando fue electo Intendente, siendo reelecto en 2015 y 2019.
De lograr juntar el mayor caudal de votos, Castellano lograría su cuarto mandato al frente de la Municipalidad de Rafaela. Pero esta crónica no se trata de él, sino de otro personaje de la política rafaelina que ya detenta ese “título”: Rodolfo Bienvenido Muriel.
Rodolfo Bienvenido Muriel saltó a la política el 1ero. de mayo de 1958, cuando asumió su banca en el Concejo Municipal de Rafaela, cargo que ocuparía hasta el 25 de mayo de 1959, cuando fue designado por el Gobernador de Santa Fe Carlos Sylvestre Begnis como Intendente de Rafaela, función que desempeñaría desde el 24 de diciembre de ese año, hasta el 20 de julio de 1962.
Ese año, el golpe militar que a nivel nacional depuso el gobierno de Arturo Frondizi, interrumpió la gestión democrática de Muriel, que siguió en el cargo como Intendente de facto, nombrado por el General Jorge G. Nocetti Campos, interventor militar al mando de Santa Fe.
Las crónicas de la época relatan que Muriel continuó ocupando el cargo hasta el 25 de mayo de 1973, cuando asumió Virgilio Cordero (El único intendente que el PDP tuvo en toda su historia local), tras imponerse en las elecciones.
En 1976, la caída del estado de Derecho en Argentina y la llegada de los gobiernos militares, puso en pausa a todos los gobiernos democráticos del país, incluyendo el de Rafaela, que tuvo a Juan Carlos Borio como Interventor.
Con el regreso de la democracia en Argentina en 1983, Rodolfo Bienvenido Muriel, candidato del Movimiento de Afirmación Vecinalista volvía a ocupar la Intendencia, acaparando el 40,46% de los votos, según consta en los registros de esa época.
En 1897, el ya veterano Muriel volvía a enfrentarse a un proceso eleccionario, que lo nombró nuevamente jefe político de la ciudad. Pero su mandato terminó abruptamente en marzo de 1991, cuando fue destituido, en medio de una crisis política generada por irregularidades en la obra pública y la intervención por parte del gobierno de la provincia del municipio.
Luego de eso, Muriel nunca más regresó a la política. La causa judicial en su contra prescribió en 2005 y en 2007, la Corte Suprema ordenó el archivo de las actuaciones.
Más allá de su escandaloso final, hay que reconocer la trascendencia que tuvo la figura de Muriel para la política local, siendo hasta ahora, el Intendente que más años estuvo a la cabeza de los destinos de Rafaela.