El pasado 9 de diciembre dábamos la buena noticia de que un vecino de Simón de Iriondo al 500 recuperó la moto que había sido sustraída un día antes: el 8 de diciembre cerca de las 16 horas cuando la misma estaba en el patio del frente de la casa. Lo que se supo luego, fue que la buena noticia no fue tal, dada las condiciones en que encontró el rodado.
Primeramente debemos decir que la aparición del vehículo se dio por un llamado anónimo de una señora que alertó al joven propietario de que su moto la tenían unos menores de edad en el barrio Jardín. Ante este dato, el dueño del rodado fue a la comisaría, desde donde fueron al domicilio de uno de los supuestos delincuentes a pedirle que entregue el vehículo diciéndole que si no lo hacía iban a tener que allanarle la casa. Ante esta situación, el menor en cuestión, que cuenta ya con varios antecedentes por este tema, entregó la moto. Pero no en el mismo estado en que la sustrajo sino totalmente desarmada en partes tal como lo muestran las fotografías. Partes de las cuales solamente el motor y el cuadro, que había sido cortado en tres fragmentos, eran los originales; los demás elementos pertenecían a otra moto. Hasta el velocímetro entregado marcaba 11000 km cuando la moto robada tenía 26000 km. Aparentemente las partes originales ya habían sido vendidas y entregaron otras como para que la víctima se conforme con poder armar aunque sea un vehículo.
La pregunta que debemos hacernos es ¿qué posibilidades hay de encontrar una moto entera en Rafaela luego de que pasan 24 horas de ser robada? Tampoco deja de sorprender con qué impunidad se manejan quienes realizan este tipo de delitos. Según pudo averiguar RAFAELA NOTICIAS el menor involucrado en este robo ya tiene una denuncia de una vecina a la que le incendió, con otros cómplices, su casa por no querer “aguantar” (es decir esconder) una moto que había robado. Y si bien es cierto que por ser menor, incluso de 16 años, no puede ser judicializado, seguramente en esta cadena delictiva debe haber involucrados mayores a los que se deberá investigar para por lo menos, frenar estos robos, y no dejar sin justicia a los damnificados.