Personal de la Agencia de Investigación Criminal requisó, en las últimas horas, una vivienda en barrio Güemes, en el marco de una investigación por el robo de un celular ocurrido en agosto del año pasado.
Tras las diligencias practicadas por los agentes, se descubrió que el aparato malhabido estaba en poder de una mujer afincada en calle Mognaschi al 1700 de esta ciudad.
Con la anuencia fiscal, los investigadores procedieron a realizar una requisa en el lugar señalado, dando como resultado el secuestro del teléfono robado, que fue entregado voluntariamente por la residente, quien declaró que lo habría adquirido de buena fe a una tercera persona.
Ante la novedad, se iniciaron nuevas pesquisas para determinar la identidad de la vendedora, así como esclarecer las circunstancias en las que el aparto fue robado.