El 3 de julio de 2016 dos masculinos ingresaron a una vivienda de la calle 3, de la localidad de Frontera, en la que habitaban tres masculinos extranjeros. Borches portaba un arma de fuego y un segundo masculino aún no identificado, llevaba un cuchillo tipo navaja. Ambos ingresaron a la vivienda sin mediar violencia alguna ya que contaban con una llave y una vez en el interior comenzaron a amedrentar a las víctimas solicitándole dinero. Además, el imputado habría golpeado a algunas de las víctimas con el arma y le habría aplicado golpes físicos. Los presuntos ladrones se adueñaron de manera ilegítima de 4 celulares, $1200 y además huyeron en una motocicleta marca Zanella que se encontraba en la vivienda en cuestión, dejando a las tres víctimas atadas con cordones de zapatillas. El relato de los hechos fue presentado por Martin Castellano durante su alegato de apertura, donde además explicó que el imputado usó el arma de manera impropia golpeando a las víctimas y prohibió su libertad corporal. Finalmente, el fiscal de la causa adelantó que solicitará una pena de 10 años de prisión efectiva para el imputado.
En el día de hoy continuó la ronda de testigos, con Rafaela Noticias como único medio en el lugar. Fue el turno de dos de las víctimas, quienes relataron detalladamente el hecho sucedido el 3 de julio de 2016 en la calle 3 de la localidad de Frontera. “Yo estaba en el baño y los demás cada uno en sus dormitorios, los masculinos ingresaron con una llave ya que no forzaron la cerradura”, expresó Jesús Alberto Escobar ante la atenta mirada de la Jueza Cristina Fortunato. También Escobar comentó que su celular fue encontrado en la casa de la novia del imputado, como resultado de un allanamiento. Por último, recordó que el imputado algunos días antes del hecho había llegado hasta el lugar junto a otro masculino en busca de Rubén. Ante la respuesta de que Rubén ya no vivía en esa vivienda los masculinos mostraron un arma de fuego y dejaron dicho que lo matarían.El día del hecho, en la vivienda residían tres masculinos de nacionalidad extranjera (dos colombianos y un ecuatoriano), Rubén compañero de ellos ya no vivía en el lugar y ya no mantenía una relación con Celeste Rodriguez.
Celeste Rodriguez, la mujer que fue nombrada en cada uno de los relatos de las víctimas.
Celeste Rodriguez, tuvo una relación de algunos meses con Rubén, el masculino que convivió un tiempo con las tres víctimas. Según los testigos, la joven tenía una llave de la vivienda ya que en varias ocasiones llegaron y ella estaba en el lugar. Pero lo llamativo comienza cuando las víctimas relatan que Celeste deja de tener una relación con Rubén y se pone de novia con el imputado Borches. Es en este momento de la historia donde Rodriguez toma gran protagonismo. El 3 de julio a la vivienda ingresaron dos masculinos abriendo la puerta con una llave. Lo raro es que, según las víctimas, la única persona que contaba con una copia además de ellos tres era Celeste. ¿Estamos en presencia de una mujer que entregó la llave de la casa de su ex a su nueva pareja o sólo se trata de una mera casualidad?. Todo indicaba que la respuesta a dicha pegunta aparecería en el día de la fecha con la declaración de la joven, pero lejos de aparecer una respuesta, sólo aparecieron más dudas.
Declaración de la mujer involucrada:
Celeste fue la última en declarar. La joven, de unos 18 años ingresó a la sala con una actitud arrogante y con muy pocas ganas de aportar certezas a la causa. En primera instancia la Jueza, Cristina Fortunato, la comprometió a que jure por su honor o sus creencias religiosas decir la verdad, a lo que la joven respondió que lo haría por ambas, dándole muy poca importancia a dicho acto. Luego fue el turno de responder las preguntas del Fiscal de la causa. La joven respondía de mala manera y en la sala se podía observar la mirada atónita de los presentes ante tal falta de respeto. Por un momento fue la magistrada quien interrumpió para recordarle que estaba bajo juramento, aclaración que poco le importó a Rodriguez. La testigo, entre otras cosas, respondió que no recordaba cuanto tiempo estuvo de novia con Rubén como así tampoco la duración de su noviazgo con el imputado. La actitud de la joven ya se tornaba molesta y fue el propio Fiscal quien solicitó se le recuerde que estaba bajo juramento, pero la Jueza sólo se limitó a expresar: “Yo ya se lo recordé, que se atenga a las consecuencias”. El representante del Ministerio Público de la Acusación continuó con el interrogatorio y preguntó a la joven que hacía el celular de una de las víctimas en su casa. “No sé cómo llegó ahí, yo no lo usaba, tampoco sé cómo llegaron fotos mías a ese teléfono”, respondió la testigo cada vez con menos ganas de estar en ese lugar.
Finalmente, Celeste se retiró de la sala y con su testimonio culminó la ronda de testigos. La próxima semana se conocerán los alegatos de clausura. Recordemos que por el lado de Fiscalía se solicitará la pena de 10 años, mientras que por el lado de la defensa se pedirá por la libertad inmediata y el sobreseimiento del imputado