El peor viaje de sus vidas fue el que pasaron las 10 chicas de Rafaela, quienes perdieron todo lo que llevaron a Villa Carlos Paz.
A partir de octubre de 2018 comenzaron a planificar el viaje soñado entre amigas, las cuales conformaron un grupo que abarca los 19 y 20 años de edad en promedio. Decidieron concretar el alojamiento en una casa ubicada en zona céntrica de la conocida Villa cordobesa, la cual está situada en calle General Paz 767. Este sitio contaba con rejas en todas las ventanas y aparentaba tener medidas de seguridad en buenas condiciones.
Las jóvenes comentaron a RAFAELA NOTICIAS que llegaron el viernes 4 de enero de 2019 a su lugar de hospedaje y desde ese momento las situaciones no fueron las ideales. La propietaria del sitio las atendió, como se dice vulgarmente, de mala manera, casi con destrato. Así comenzó la relación con la desalmada mujer.
Luego disfrutaron de esa jornada y también del día siguiente. Mientras estaban durmiendo por la mañana, apareció el único sujeto que ingresó en la vivienda: un jardinero que tenía llave del candado. Esto sucedió durante la mañana del sábado. Finalmente, esa noche estuvieron juntas en la casa hasta que, el domingo alrededor de las 2:00 de la madrugada, decidieron salir, como lo haría cualquier joven. Cerraron el domicilio por completo, apagaron las luces y se marcharon. Aproximadamente a las 5:00 de esa misma noche, una de las chicas se descompensó y regresó al sitio donde estaban alojadas. Fue ahí cuando encontraron todo abierto y las luces encendidas. En ese momento una de las rafaelinas no se animó a ingresar y llamó por teléfono a una de sus compañeras para consultarle si habían dejado alguna luz encendida o si las puertas estaban abiertas. Ninguna comprendía lo que estaba ocurriendo hasta que decidieron entrar y corroborar lo que sucedió: las desvalijaron.
La vivienda tenía forzada una de las ventanas, una reja fue quitada del lugar, estaba todo revuelto y, en palabras de las chicas, “no quedó nada”. Les robaron 9 valijas, dos conservadoras, varias mochilas con todo lo que había en sus interiores y, como si fuera poco, les quitaron hasta la ropa que las chicas habían dejado colgada para secarse. Los malvivientes se apoderaron, aproximadamente, de $90.000 de dinero en efectivo, más todos los elementos sustraídos.
Se presume que estos individuos debieron utilizar una camioneta para cargar todo y marcharse. La trágica noche no terminó ahí ya que, como se mencionó anteriormente, la inhumana propietaria de la casa solamente estaba preocupada de su hospedaje y de la pérdida de clientes ya que debía arreglar una ventana. En ningún momento se preocupó del trágico momento que vivieron las chicas y, además, las acusó de que “seguramente habían llevado chicos al lugar” (cuando en realidad, el único que ingresó en el sitio fue el jardinero). La policía se acercó al lugar, el mismo remisero que las acercó hasta la vivienda era un oficial, pero ninguno se preocupó demasiado para tratar de resolver e investigar acerca del caso.
Al quedarse sin nada (ropa, dinero, cosméticos, comida, bebida, entre otros elementos más), los padres de las víctimas debieron trasladarse hasta Carlos Paz para traerlas nuevamente a sus hogares. Como se piensa y presupone en la mayoría de los lugares en los que de habla acerca del trágico viaje, todos los caminos apuntan, como principal responsable del robo, a la dueña del alojamiento.
Las chicas no terminan de salir de su estado de shock y fueron valientes en dar a conocer lo que vivieron para prevenirle a otros, en caso de que planeen realizar un viaje.
MIRÁ Y ESCUCHÁ LO QUE DIJERON LAS CHICAS.