Un sujeto de 30 años se acercó hasta la Comisaría 13 a realizar una denuncia, afirmando que había dejado su moto Zanella 110 cc. estacionada en la vereda de calle 25 de mayo y Mainardi, y que al salir del domicilio en el que se encontraba, el vehículo había sido sustraído. Personal policial pudo establecer posteriormente que el birrodado no había sido robado, sino secuestrado por agentes de Protección Vial y Comunitaria una hora antes en la dirección mencionada. Allí el individuo se encontró con un control del tránsito, por lo que se bajó del vehículo y huyó dejándolo abandonado. Entre las faltas que pudieron constatar los guardas municipales, estaba el hecho de que la moto no tenía espejos retrovisores, que su conductor no llevaba casco y que no acató las órdenes de los inspectores. Además se comprobó que tampoco era el titular del vehículo.