Una mujer lloraba de bronca en un kiosco ubicado en la primera cuadra de Bv. Santa Fe. No por lo que puede significar la pérdida en sí del robo ocurrido en su comercio, sino por la situación que le tocó vivir. Cinco menores de entre 10 y 13 años ingresaron a su local cerca de las 19 horas de este lunes. Casi como una burla, uno de ellos abrió un yogurt y lo comió en el lugar, mientras que otro directamente se llevó otro envase del mismo producto. Minutos más tarde los menores fueron interceptados por la Policía Motorizada en la plaza 25 de mayo. Estos mismos chicos en la tarde de este lunes intentaron escribir con aerosoles en las paredes del Viejo Mercado y se los tiene identificados como habitué del centro de la ciudad merodeando la zona en busca de robar bicicletas.