Durante la mañana de este jueves se llevó a cabo una audiencia de Revisión de prisión preventiva. De la misma participaron la Jueza Cristina Fortunato, el representante del Ministerio Público de la Acusación Guilermo Loyola y el abogado defensor Juan Degiovanni.
El imputado en 2015 fue condenado a 5 años de prisión domiciliaria pero no cumplió con esta medida y desde febrero de 2016 se encuentra en la Alcaidía local.
El hecho por el cual se lo acusó, a Diego T. ocurrió el 30 de enero del corriente, a las 5:30 aproximadamente en calle Lavalle al 2000. La abuela de la víctima estaba durmiendo cuando escuchó ruidos en la vereda, y vio que había dos hombres adentro del auto y que se fueron por calle Lavalle. De inmediato llamó a su nieto, el propietario del vehículo, el joven corrió hacia la avenida, allí se encontró con una camioneta de la Guardia Urbana Rafaelina, y cuando les estaba comentando lo sucedido vio pasar su vehículo. Por lo que el personal procedió a dar persecución. En Bv. Lehmann y Champañat el vehículo se detuvo y se dieron a la fuga. Allí lograron aprehender al imputado.
Por otro lado, la acusación de robo calificado en grado de tentativa se debe a que ese mismo día y con la misma modalidad habrían intentado sustraer un Renault 11 que estaba estacionado frente al que finalmente robaron.
Antecedentes penales del imputado:
En el 2010 se lo habría condenado a un mes de prisión condicional por hurto; luego, en 2011, el Juzgado de Sentencia Local lo habría sentenciado a tres años en suspenso; por último, en 2015 en un juicio abreviado obtuvo cinco años de prisión efectiva por robo calificado. La prisión fue domiciliaria debido a que una Junta Médica había demostrado, que por discapacidad, el imputado no comprendía las consecuencias de los hechos delictivos realizados.
Durante la audiencia de esta mañana, solicitada por la defensa, el abogado Degiovanni expresó que su defendido no puede seguir en la Alcaidía local debido a la superpoblación del lugar y además por distintas patologías que padece, lo que sería inhumano que siga ahí.
La defensa además mostró informes de que Diego T. posee un certificado de discapacidad, que tiene un porcentaje de invalidez, que sufre de epilepsia y que cuenta con un retraso mental leve.
Por estos motivos desde la defensa se solicitaron medidas alternativas para el imputado. Las ofrecidas por el Dr. Degiovanni fueron que quede a cago de algún familiar o de alguna institución ya que también posee problemas de alcoholismo y adicciones. Se ofreció que realice un tratamiento en la institución Hijo Pródigo. En relación a la prisión domiciliaria expresó que no es una buena medida ya que su madre no puede hacerse responsable.
Por su parte, Guillermo Loyola Fiscal de la causa, explicó que el imputado no cumplió con la medida de prisión preventiva, que la institución Hijo Pródigo es una institución de puertas abiertas y podría abandonar el lugar en cualquier momento. En relación al retraso mental el Fiscal explicó que al momento de dejar el vehículo intentó huir de la Guardia Urbana teniendo conciencia de que había cometido un delito.
Por estos motivos el Dr. Loyola solicitó la continuidad del imputado con prisión preventiva.
Luego de escuchar a ambas partes, la Jueza Cristina Fortunato, estableció que las propuestas ofrecidas por la defensa no fueron suficientes, que la superpoblación en Alcaidía se está solucionando y que la institución Hijo Pródigo no puede hacerse responsable de alguien que está privado de su libertad. Por lo tanto Diego T. continuará en prisión preventiva en la alcaidía local.