Pasadas las 21 horas del día miércoles el propietario de la agencia de quiniela ubicada en calle Brasil al 200 cerró el lugar como todos los días. Al regresar, en la mañana del jueves se encontró con todo el lugar revuelto, y la faltante de un equipo de música, una pava eléctrica, la suma de $300 y una computadora.