El hecho se inició con el robo de un celular desde un domicilio ubicado en calle Mognaschi al 1500. Pasadas las horas, la victima aportó datos de una posible sospecha sobre los autores del ilícito.
Personal policial decidió realizar un allanamiento en una vivienda localizada en L. Maggi al 1900, de la cual tomó conocimiento la fiscal en turno.
Dicha requisa arrojó resultados positivos, procediéndose al secuestro del teléfono en mención.