Si en nuestro hogar convivimos con adolescentes, el primer paso recomendado por el especialista es “estar muy atentos al uso que hacen de las redes sociales, no negárselas, porque sabemos que sino los chicos después hacen perfiles falsos. Debemos hablar con ellos y contarles lo que pasa”.
Otra de las recomendaciones es que los diálogos por medio de las redes sociales sean solo con personas que conocemos físicamente, “si no lo conocemos físicamente no aceptarlos”.
“El mayor problema que tenemos es que los chicos tienen un promedio de 800 amigos, cuando lo normal no supera los 300. Particularmente los latinos y en especial los argentinos superamos por más del doble esa media. Ese es un problema para hablar en casa, deben agregar a las personas que conocemos de carne y hueso. Si aparecen, no tener un encuentro y si llegamos a tener un encuentro que un amigo o amiga lo sepa, que esté cerca, porque lamentablemente estas cosas suceden”, explicó el especialista.
“Existen programas pero es muy difícil de configurar, por más que lo llevemos a una casa de computación no podemos negar el acceso a internet, lo importante es estar atentos y preguntar con quien están dialogando”, afirmó.
El robo de identidad, o la existencia de perfiles falsos, es otra problemática recurrente: “Cuando se pierde un teléfono debemos cambiar inmediatamente las contraseñas porque es muy probable que alguien tome nuestra identidad”. Cuando se agrega a una persona desconocida “lo primero es verificar la identidad de la persona con la que me estoy comunicando, ver en las distintas redes, tratar de identificar qué realmente existe, googlearla”.
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