En una audiencia realizada este viernes en los Tribunales de la que participó RAFAELA NOTICIAS, la fiscal Favia Burella imputó a Marcos Laureano Rodríguez, un efectivo policial, por dos hechos de amenazas contra su expareja, uno de ellos agravado por el uso de un arma de fuego. La audiencia fue presidida por el juez Gustavo Bumaguín, mientras que la defensa estuvo a cargo del abogado Carlos Farías Demaldé. Tras un acuerdo entre las partes, homologado por el magistrado, el imputado recuperó la libertad, aunque deberá cumplir una serie de reglas de conducta durante los próximos dos años.
De acuerdo con la atribución realizada por la representante del Ministerio Público de la Acusación, el hecho principal ocurrió el 13 de julio de 2026, en el marco de una relación de pareja ya finalizada y en medio de un conflicto por el ejercicio de los derechos parentales respecto del hijo de ambos, de dos años de edad. La Fiscalía sostuvo que Rodríguez comenzó a hostigar a la mujer mediante mensajes de texto y audios enviados por WhatsApp, en los que le expresó frases como "te puedo asegurar que vos me la vas a pagar", "te voy a matar", "disfrutá lo que te queda, te vas a morir" y "preparate para tu infierno".
La acusación agregó que, en ese contexto, el efectivo le remitió una fotografía de una pistola Thunder calibre 9 milímetros con dos proyectiles y luego continuó con nuevos mensajes de voz, en los que insistía con las amenazas de muerte. Para la Fiscalía, toda esa secuencia provocó un fundado temor en la víctima. Al día siguiente, y tal como adelantó RAFAELA NOTICIAS, el policía fue detenido en su vivienda de calle Bollinger, en barrio Italia.
Se presentó en la casa de la expareja
Durante la audiencia también se le atribuyó un segundo hecho ocurrido el 9 de mayo de 2026, cuando Rodríguez se presentó en el domicilio de su expareja, ubicado en calle 14 de Julio. Según la acusación, golpeó una maceta contra una ventana, rompió el vidrio e ingresó los restos al interior de la vivienda mientras gritaba: "Una por una me vas a pagar", generando nuevamente temor en la mujer.
La fiscal Burella sostuvo que ambos hechos cuentan con respaldo en distintos elementos probatorios, entre ellos la denuncia de la víctima, la extracción del contenido del chat de WhatsApp, el testimonio de un testigo que observó la imagen del arma enviada por el imputado, el acta de secuestro de la pistola reglamentaria y registros de cámaras de seguridad correspondientes al segundo episodio. Además, remarcó que la exhibición del arma coincidía con la disponibilidad que el acusado tenía sobre ese elemento al momento de enviar las amenazas.
Libertad bajo estrictas reglas
Tras la atribución imputativa, la Fiscalía y la defensa consensuaron un conjunto de medidas cautelares alternativas a la prisión preventiva. El defensor Carlos Farías Demaldé manifestó su conformidad con las reglas de conducta propuestas y solicitó la inmediata libertad de su asistido al considerar que eran suficientes para neutralizar los riesgos procesales.
El juez Gustavo Bumaguín homologó el acuerdo y dispuso la libertad de Marcos Laureano Rodríguez bajo estrictas condiciones por el plazo de dos años. Entre ellas, deberá fijar domicilio en la ciudad de Recreo, presentarse semanalmente en una dependencia policial, no ingresar a Rafaela sin autorización judicial, abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con la víctima y un testigo de la causa, no portar armas y someterse a tratamiento psicológico por control de ira y adicciones, en caso de ser indicado por profesionales.
Además, se dispuso que no podrá mantener contacto con el hijo que tiene en común con la denunciante hasta que el Juzgado de Familia resuelva una eventual revinculación. En caso de autorizarse ese vínculo, deberá concretarse fuera de la ciudad de Rafaela.