El juez que presidió la audiencia fue Alejandro Mognaschi, la abogada defensora es la Dra. Mónica Ronchi y la fiscal es la Dra. Lorena Korakis.
Recordamos que, durante la tarde del miércoles, Cristian Ezequiel G. alias "Caracol" de Frontera, había sido imputado en audiencia en la Oficina de Gestión Judicial, durante la tarde del miércoles 11. Los delitos que le atribuyeron fueron caratulados de la siguiente manera: "Coacciones calificadas por el empleo de arma de fuego", "Amenazas calificadas por el empleo de arma de fuego reiteradas", "Robo calificado por el empleo de arma de fuego", "Abuso de arma", "Amenaza Simple", "Portación indebida de arma de fuego de uso civil", "Amenazas calificadas por el empleo de arma de fuego agravada por intervención de menor de edad reiterada en dos oportunidades", "Robo calificado por ser cometido en poblado y en banda en grado de tentativa en calidad de coautor".
Los hechos de los que se lo acusa ocurrieron casi en su totalidad el 8 de setiembre de 2019 en diferentes horarios, de acuerdo el relato de la Fiscalía. Los cuales se relatan a continuación.
A las 3 de la madrugada, el imputado se acercó a la vivienda de calle 5, al 200 de Frontera, ingresó por un pasillo y exigió a quienes estaban allí la entrega de dinero amenazando a los presentes con un arma de fuego 9 milímetros recortada diciéndoles que les iba a 'pegar' un tiro. Luego, al arma la escondió en el patio delantero del lugar para escapar de la policía. Minutos después, el imputado volvió a la vivienda a buscar el arma que había dejado, portando otra arma de uso civil apta para el disparo; y al no hallar la 9 milímetros, amenazó a uno de los presentes en la vivienda diciendo que si no aparecía lo que buscaba iba a matar a su hijo. Al retirarse del lugar, efectuó disparos, sin lograr lesionar a nadie. La fiscal mencionó que, entre las amenazas que realizó el sujeto, también logró quitarle el celular a un hombre que reside en este domicilio.
A las 5 horas, Cristian Ezequiel G. volvió a la casa otra vez armado, apuntando a uno de los presentes y disparando nuevamente.
A las 11 horas, el imputado se hizo presente otra vez en el domicilio mencionado, armado, pero en esta ocasión acompañado con un menor de edad. Amedrentando a los moradores del lugar, exigiéndole el arma 9 milímetros que había escondido en la casa y que todavía no aparecía. Amenazó con matarlos y con prender fuego la vivienda.
A las 16 horas, el imputado y el menor volvieron al lugar armados, pero esta vez Cristian Ezequiel G. le colocó el arma en la cabeza de quien habita la casa, exigiéndole nuevamente la entrega de la 9 milímetros que no encontraba. Luego, profirió amenazas de muerte y efectuó disparos antes de irse.
Sin darse por vencido, regresó al domicilio a las 18 horas, amenazando a los moradores del lugar, siendo aprehendido finalmente por personal policial.
En relación a este hecho, la fiscal Lorena Korakis agregó que la madre del sujeto se presentó en el lugar donde viven las víctimas y les pidió que no lo denuncien, diciendo que “caracol” tiene problemas por el consumo de drogas; agregó las victimas manifestaron que la situación alcanzó gravedad porque el sujeto incluso había efectuado disparos, más allá de no lesionar a nadie. La fiscal mencionó que las coacciones ejercidas por el sujeto se entienden como “agravadas” por la reiteración en las amenazas.
La fiscal Korakis, también le imputó a Cristian Ezequiel G. un hecho del 28 de agosto del 2019, cuando el mencionado ingresó a las 3 horas con cuatro sujetos más a una vivienda de calle 3 al 1000 en Frontera, robando un celular y una pava eléctrica. Elementos que, al huir de la policía, los delincuentes descartaron en los alrededores. Siendo aprehendidos. La fiscal mencionó que, en este caso, se dan las condiciones para tratarse de un robo en poblado y en banda.
De esta forma, la Dra. Lorena Korakis reafirmó su pedido de que se aplique la prisión preventiva sin plazos en relación a Cristian Ezequiel G., aclaró que el sujeto no tiene trabajo fijo, se desempeña como “changarin”, y que además su detención no generaría inconvenientes ya que no es “sostén” de la familia. También destacó que existe posibilidad de fuga en este caso, ya que en el hecho del día 28 de agosto incluso intentó darse a la fuga y también en los hechos cometidos el 8 de septiembre había evadido a los efectivos policiales.
Por su parte, la defensa a cargo de la Dra. Mónica Ronchi manifestó que resiste la medida de prisión preventiva solicitada por la fiscalía. Cuestionó las calificaciones legales y sostuvo que, en relación al hecho del 8 de septiembre, considera que se trató de una “conflictividad” de la vecindad. Dijo que podría tratarse de amenazas calificadas por el uso de arma de fuego, pero no sería un caso determinado dentro de las coacciones calificadas (como sostuvo fiscalía para la imputación). Mónica Ronchi además destacó que no se sabe nada respecto a cuál fue el paradero del arma 9 milímetros en cuestión; determinó que aún queda mucho por investigar.
La abogada defensora expresó que solicitaría la libertad del sujeto, por la debilidad probatoria del caso y por cuestionar las calificaciones atribuidas, agregó que el sujeto no tiene antecedentes condenatorios y tiene domicilio fijo. Por tanto, expresó que, atendiendo a lo determinado por fiscalía, solicita prisión domiciliaria para su defendido.
Finalmente, el juez Alejandro Mognaschi determinó la prisión preventiva por el plazo de 60 días para Cristian Ezequiel G., alias “caracol”.