Por Julio Armando. Uno de los fenómenos delictivos que más sufre el rafaelino, dada la cantidad de hechos que se dan cada semana, tiene que ver con el robo de motos y de celulares. Así lo demuestran las denuncias que llegan a este medio de vecinos que en diferentes circunstancias fueron víctima del robo de alguna de estas pertenencias, a lo que se podría sumar la sustracción de bicicletas. Delitos que se cometen casi en su totalidad en la vía pública, si bien hubo robos de los vehículos mencionados o de teléfonos desde viviendas, pero son los menos.
Cifras oficiales muestran que en Rafaela durante el 2021 se sustrajeron 124 motos y 363 celulares desde la vía pública, lo que da un promedio de un vehículo robado cada 3 días y de un teléfono diario. Si a estos números se los compara con los del 2020 donde se habían robado 106 motos, se puede ver un crecimiento de este delito del 17%. Aunque si la comparación de la hace con los años previos a la pandemia (2018- 2019) hay una baja importante del robo de motos en la ciudad. Por otra parte, hubo un descenso del 10% en cuanto al robo de celulares, ya que en el 2020 fueron 406 los robados. Incluso la baja en este delito se da por segundo año consecutivo, ya que se produjeron 463 robos de celulares en 2019.
En total en los últimos 4 años, en Rafaela se robaron 850 motos, con un pico máximo en el 2018 de 332 sustracciones, casi una por día. En tanto fueron 1895 los teléfonos robados en los últimos 5 años en Rafaela, con un pico máximo en 2019 con 463 sustracciones. El año que le sigue curiosamente es el 2020 (año de pandemia y de restricciones a la circulación) con 403 robos de teléfonos desde la vía pública.
Motos robadas y recuperadas en la ciudad de Rafaela
Bajo nivel de recuperación
Si bien existen esfuerzos por parte de la Agencia de Investigación Criminal, con buenos resultados, para la recuperación de motos y de celulares robados -e incluso también la GUR tuvo varias recuperaciones de vehículos-, al comparar lo recuperado con los sustraído el porcentaje es bajo. En Rafaela, se recuperan 3 de cada 10 motos robadas si se toman los últimos 4 años, es decir, que de las 850 sustraídas se recuperaron 274 (31,80%), El año pasado se recuperaron 42 de las 124 motos robadas (34%), siendo el número más alto el del 2020 donde prácticamente se recuperó la mitad de los vehículos sustraídos: 52 de las 106 (49%). El 2019 fue el año de menor recupero de motos robadas: 72 de 288 (25%).
Celulares robados en la vía pública y recuperados en la ciudad de Rafaela
Al analizar el número de celulares recuperados, el porcentaje aún es más bajo que el de las motos, seguramente al tratarse de un elemento más pequeño y más fácil de vender en el mercado ilegal, y de mayor demanda por otra parte. De cada 100 celulares robados en los últimos 5 años se recuperaron 14 (14,08): 267 de 1895 robados. En el 2021 se recuperaron 9 de cada 100 (9,36%): 34 de 363, siendo uno de los años más bajo en recuperación, detrás del 2017 donde se recuperaron 25 de 334 (7,5%). El año de mayor recupero de celulares robados fue el 2020, alcanzando el 22,60 por ciento: 91 de 403.
Uno de los problemas por el cual se da este tipo de delitos en la ciudad tiene que ver sin dudas con la existencia de la venta ilegal de motos y celulares sustraídos. Hay un mercado ilegal que recepciona una demanda social, por lo que mientras la gente siga comprando elementos robados a un valor más bajo que el del mercado, va a seguir propagándose este tipo de robos. El celular es un elemento fácilmente portable por su tamaño y por lo cual difícil de ser ubicado luego de un robo. Con las motos pasa algo similar: al ser fácilmente desarmables y fragmentadas en partes, las cuales se comercializan, muchas veces se dificulta su recuperación. Ambos elementos además presentan cierta sencillez a la hora de ser robados: un simple arrebato en el caso de los teléfono o un "golpe en seco" del volante en el caso de las motos, no genera mayores inconvenientes al ladrón para llevarse su botín. No siendo menor, además, que las penas en estos hechos suelen ser insignificantes. La figura judicial utilizada más común es la de "Encubrimiento", en caso de que se encuentre en poder del ladrón lo robado días después. A menos que se compruebe fehacientemente que fue el autor del robo, algo que no pasa en la mayoría de los casos. Este "encubrimiento" tiene una pena excarcelable (en caso de que haya condena), lo que facilita que el ladrón vuelva a reincidir si así lo desea. De todas maneras, todas estas consideraciones no quitan la necesidad de seguir trabajando desde el Estado y desde la Justicia en la prevención e investigación de estos delitos, que en algunos casos daría la sensación de que no se trata de hechos aislados entre sí, sino que forman parte de eslabones ilegales bien organizados.