Una mujer se encontraba atendiendo el kiosco ubicado en calle Tucumán cuando ingresó un sujeto y le expresó que estaba robando y que le entregue su celular.
La trabajadora logró dirigirse a la vereda para intentar pedir ayuda, pero mientras tanto el sujeto se dirigió a la caja registradora y logró apoderarse de la suma de $2.500. Luego, se dio a la fuga en una motocicleta, perdiendo un plástico de la misma en la vereda del local comercial. Ocurrió el domingo cerca de las 15 hs.