En mayor o menor medida los robos en viviendas se vienen registrando, y hasta el momento bajo la misma modalidad. Los delincuentes esperan que los moradores no estén en la casa, y aprovechan ese momento para ingresar y sustraer todos los elementos que encuentran a su paso. Pero esta modalidad, al menos, en los últimos días, fue mutando, y los ladrones fueron por más.
En Campoamor al 1000 ingresaron mientras se encontraban tres niños y se llevaron un teléfono celular, además de amenazarlos con pegarles un tiro. Finalmente, en la noche de este viernes, una pareja se encontraba durmiendo, cuando escucharon ruidos. Al levantarse, observaron a un sujeto que escapaba por una de las ventanas. Al revisar las habitaciones, notaron que el mismo se había llevado un teléfono y la suma de $10.000