En la tarde de este sábado se produjo un robo en una vivienda de calle Guemes al 900. Allí una familia estaba descansando en horario de la siesta cuando un delincuente que se desplazaba en bicicleta ingresó a la casa por una ventana del frente que estaba cerrada pero sin traba y se llevó un celular. Lo llamativo del caso es que de este suceso fue testigo un menor de edad de 5 años, que era el único que estaba despierto en la familia jugando en la computadora. El celular robado estaba junto a él, por lo que vio al delincuente y fue quien dio detalles de cómo estaba vestido el mismo y en qué se conducía. En el lugar se hizo presente personal policial.