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El Municipio propone reprogramar semáforos, instalar uno en Av. Brasil y evitar las lomas de burro

Brasil y J.V. González, donde se evalúa la colocación de un semáforo.
Crédito: Google Maps

Un reciente informe del Departamento Ejecutivo, elevado al Concejo Municipal hacia fines del año pasado, detalla una serie de acciones y lineamientos en materia de ingeniería de tránsito, orientados a optimizar la circulación vehicular, mejorar la seguridad vial y reducir puntos de conflicto en distintos sectores de la ciudad de Rafaela.
Entre los ejes principales del documento se destacan la evaluación para instalar nuevos semáforos, la reprogramación y sincronización de los existentes, la modificación de tiempos de circulación y una postura técnica clara: evitar la colocación de lomas de burro, priorizando en su lugar el ordenamiento vial y los sentidos únicos de circulación.

Análisis de flujos y semáforos

El informe señala que se vienen realizando relevamientos permanentes de flujos vehiculares en puntos estratégicos de la ciudad. En ese marco, se analizaron varias intersecciones clave:

  • Bv. Lehmann y Camino 5: se estudió la optimización de los tiempos semafóricos para mejorar la sincronización y reducir demoras, especialmente en horarios pico.
  • Av. Brasil y J. V. González: se evaluó la instalación de un nuevo semáforo debido a la intensidad del tránsito y a los movimientos conflictivos. La propuesta incluye su coordinación con el cruce de Av. Brasil e Italia, buscando una circulación más fluida sobre la traza principal.
  • Santa Fe con Castellanos, Constituyentes y Gral. Paz: se desarrolló un análisis integral de flujos y “onda verde”, con propuestas de reprogramación de tiempos y eventuales traslados de equipos semafóricos, actualmente en evaluación económica.
  • Ruta Nacional 34 – Acceso al PAER: se analizaron los tiempos actuales de la onda verde y se formularon propuestas para optimizar los flujos de ingreso y egreso al Parque de Actividades Económicas de Rafaela.

La postura oficial sobre las lomas de burro

Uno de los puntos centrales del informe es la posición técnica del Municipio respecto a los reductores de velocidad. En varios sectores —como calle Marechal, Las Colonias y el área comprendida por Beltramino, Fader y Actis— se determinó que no corresponde la instalación de lomadas, ya sea por bajos volúmenes de tránsito, escasa accidentología o características de las calzadas.
En estos casos, el Ejecutivo propone medidas alternativas, como el sentido único de circulación, el control y la fiscalización, entendiendo que estas acciones reducen los conflictos en esquinas sin incorporar obstáculos físicos en la calzada.
Según los registros técnicos, en muchos barrios el tránsito es reducido y está compuesto en gran medida por motocicletas, con siniestros dispersos y no concentrados en puntos específicos.
El informe también detalla los lugares donde se instalaron reductores de velocidad durante 2024 y 2025, aclarando que en algunos casos se trata de medidas provisorias:

  • Calle Constitución: en distintos puntos de prolongación de líneas municipales, como Grierson, Cortázar, Gandhi y Don Orione. Se indicó que estas lomadas son temporales hasta la pavimentación del sector.
  • Colectora Mendoza y Colectora J. L. Borges: se justificaron por tratarse de arterias secundarias, sin afectar la funcionalidad del corredor principal de calle Santa Fe.
El Ejecutivo fundamenta su postura en aspectos técnicos, legales y sociales. Cita el artículo 23 de la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449, que considera a los reductores como obstáculos en la calzada, afectando especialmente a vehículos de emergencia y al transporte público.
Además, advierte sobre:
  • Daños mecánicos en vehículos.
  • Riesgo de accidentes, especialmente en motociclistas.
  • Contaminación sonora y vibraciones en viviendas linderas.
  • Reclamos vecinales posteriores a su instalación.
  • Vacíos legales que podrían generar responsabilidades para el Estado ante siniestros.
También se recuerda que, según la Ordenanza Nº 3116, los reductores deben permitir circular a 40 km/h, condición que no siempre cumplen las lomadas prefabricadas, y que estudios previos no demostraron una reducción sostenida de la velocidad ni de la accidentología.

Finalmente, el informe remarca que las intervenciones en tránsito deben responder a criterios integrales de planificación y seguridad vial, evitando decisiones aisladas o basadas únicamente en percepciones vecinales. En muchos casos, señala, los pedidos de lomadas están vinculados a problemas como el polvo en calles de ripio, una situación que no se soluciona con reductores de velocidad.

Autor: 132956|
Tránsito Semaforos lomas de burro

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