Policiales

Varias personas intentaron ser engañadas telefónicamente

El día martes publicábamos que una anciana de 83 años de calle Chile en barrio 30 de octubre había sido víctima de un intento de engaño cuando la llamaron a su teléfono diciéndole que el que le hablaba era su hijo. Lo que le pedía era que le dijera cuánto dinero tenía y que lo entregara para que pueda ser cambiado en el banco, ya que los billetes actuales saldrían de circulación en los próximos días. Al ver que la anciana no caía en la trampa, su interlocutor le pasó con otra persona que dijo ser su yerno, haciéndole el mismo pedido. Por fortuna la lucidez mujer impidió el robo. 
A raíz de esta publicación, 6 personas más escribieron a nuestra redacción manifestando que sus padres o conocidos habían intentado ser víctimas de este ardid delictivo en Rafaela. Los llamados se dieron prácticamente todos entre el lunes y martes de esta semana y la modalidad siempre fue la misma: hacerse pasar por un familiar que quería retirar los billetes de la vivienda para cambiarlos por otros más nuevos. 
“Mi madre tiene 93 años y vive en el 30 de octubre. Gracias a Dios está muy lucida y no se dejó embaucar. Cuando le dijo ‘si sos mi nieto decime cómo se llama’, al no saber qué contestar (el delincuente), corto”, contó Alicia Dovedo. Esto ocurrió el lunes 1º de febrero. Ese mismo día llamaron a una señora de 64 años domiciliada en barrio Fasoli. “Ella ya sabía todo lo que estaba pasando con estos llamados y los hacía titubear porque primero le dijeron que era su hijo y después que era el nieto y como no sacaron nada le cortaron”, indicó su hija Estefanía Acosta. Ese mismo lunes ocurrieron al menos dos llamados más: en uno de los casos la mujer se dio cuenta de que era un engaño y le dijeron que la volverían a llamar antes de cortar (algo que nunca ocurrió), mientras que en otro caso lograron engañar a la víctima “y le llevaron todo lo que tenía”, según comentó una amiga de la mujer, Alicia Bianco. El martes además del caso ya relatado al principio de la nota ocurrido en el 30 de octubre, trataron de engañar a la madre de Hugo Forni, la cual tiene 90 años, pero que por fortuna se dio cuenta de la situación y cortó. “Siempre con el tema billetes y sabían mi nombre”, indicó el rafaelino. Finalmente el último testimonio recogido fue el de Paolo Dema, quien explicó que el martes a la mañana llamaron a su padre "ofreciéndole un servicio que ni siquiera existía en Rafaela”. 
No sabemos si esta modalidad ya pasó o los delincuentes siguen allí llamando a diferentes domicilios esperando que más víctimas caigan en la trampa. Por lo cual es importante tomar todas las medidas precautorias al respecto y tener al tanto a nuestros mayores de lo que está sucediendo en Rafaela.

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web