Pese a estar en aislamiento, la delincuencia no se toma descanso. La particularidad de los vecinos que toman la decisión de intervenir ante el delito nuevamente en el centro del suceso.
En un local comercial ubicado sobre Luis Fanti, un ladrón ingresó y sin mediar palabra, le exigió a la trabajadora del lugar, le entregara todo el dinero.
Atemorizada, la cajera hizo entrega de la recaudación que había en la caja registradora y, con el botín en su manos, el ladrón huyó del lugar.
Aunque su escape fue frustrado por un vecino. A pocas cuadras, el atracador fue detenido y se logró recuperar el dinero, que fue restituido al comercio.