En una vivienda de calle Dentesano, su propietaria recibió la visita de un supuesto vendedor de bolsitas. La mujer, con intenciones de colaborar, se dirigió al interior en busca de dinero y comprar, pero al salir este ya no se encontraba. Fue en ese momento, cuando notó que el hombre aprovechó y se llevó su teléfono celular.