El predio del Club 9 de Julio vive días de intensa actividad con el desarrollo de la 34ª edición del Torneo Leoncito, uno de los certámenes de fútbol infantil más importantes de la región. Con más de 250 equipos, cerca de 5.000 chicos y la presencia de instituciones de Primera División, la competencia vuelve a consolidarse como una verdadera fiesta del deporte.
En diálogo con Bien Despiertos, Darío Segovia, coordinador del fútbol infantil y uno de los responsables de la organización, explicó que el torneo fue creciendo jornada tras jornada. "Arrancamos el miércoles con una cantidad menor de equipos, porque jugaron los de Rafaela y la zona. Ayer ya se sumaron más delegaciones y hoy esperamos que estén todas presentes, con muchos chicos y muchas familias para que siga siendo una fiesta como lo viene siendo hasta ahora", expresó.
Segovia precisó que la convocatoria supera los 250 equipos, lo que representa la llegada de casi 5.000 niños a la ciudad durante el fin de semana largo. Uno de los grandes atractivos del certamen es la presencia de clubes de renombre nacional. "Contamos con equipos importantes como River, Boca, San Lorenzo, Rosario Central, Colón, Unión, Defensa y Justicia, Lanús, Atlético Tucumán y Patronato, entre otros. Eso le da prestigio al torneo", remarcó.
Además, destacó que el buen tiempo permitió un desarrollo normal de las primeras jornadas. "El año pasado el clima nos complicó bastante. Esta vez, por suerte, las dos primeras jornadas fueron muy buenas y esperamos que los próximos días sean iguales", señaló.
Una organización que comienza mucho antes del primer partido
El crecimiento del torneo también implica un importante trabajo de logística. Segovia explicó que este año fue necesario incorporar una jornada adicional para poder completar el cronograma. "Tuvimos que agregar un día más para que el calendario de partidos cierre bien. Si no, tendríamos que arrancar muy temprano y terminar cerca de las once de la noche", comentó.
Asimismo, indicó que la coordinación requiere contemplar los horarios de llegada de las delegaciones y las necesidades de cada club. "Lleva mucho tiempo porque hay que organizar cuándo llegan los equipos, en qué horario y acomodar toda la programación. Por suerte somos un grupo muy grande de trabajo. Más allá de que Gonzalo, Agustín y yo somos la cara visible, hay una comisión directiva, profesores y colaboradores que hacen posible que todo salga bien", destacó.
El entusiasmo de los chicos, la mayor recompensa
Por su parte, Gonzalo Acastello, integrante de la organización y encargado de las acreditaciones y coordinación de planilleros, aseguró que el ambiente que se vive durante el torneo justifica todo el esfuerzo realizado durante los meses previos.
"Se vive un clima de fútbol infantil muy lindo. Ver llegar a los chicos, recibir a las delegaciones y observar la ilusión que tienen cuando aparecen equipos como Boca o River es algo que realmente llena", afirmó.
Acastello recordó que muchos niños aprovecharon para fotografiarse con las delegaciones de los clubes grandes. "Eso es lo que a uno, como organizador, le da satisfacción. Se trabajó muchísimo para hacer posible este torneo y ver que todo está saliendo bien nos pone muy contentos", expresó.
Pensando en la edición número 35
Aunque la competencia todavía está en marcha, los organizadores ya comienzan a proyectar el futuro. "Mientras transcurre el torneo uno ya piensa en la próxima edición. Siempre con la idea de crecer, mejorar y hacer algo un poco más grande, pero con los pies sobre la tierra", sostuvo Acastello.
En ese sentido, Segovia coincidió en que el balance parcial es positivo y consideró que el desafío será seguir fortaleciendo un torneo que año tras año continúa posicionándose entre los más importantes del fútbol infantil argentino. "La idea siempre es progresar. Creemos que esta edición viene siendo muy positiva y vamos a seguir trabajando para que el Leoncito continúe creciendo", concluyó.