Se vienen los 21K de Rafaela y muchos rafaelinos se encuentran entrenando para correr el mismo, ya sea de manera competitiva como recreativa. En materia financiera debe ser igual, todos debemos estar entrenados, ya sea porque nos dedicamos profesionalmente a las finanzas o lo hacemos de manera amateur, ya que debemos hacernos cargo de nuestras propias finanzas.
Una de las formas de entrenar financieramente, es la lectura periódica de esta columna, aquí siempre encontrarás algunos datos que te ayudarán a correr sin lesionarte. En la nota del lunes pasado te contábamos distintas alternativas para ganarle a la inflación, hoy te contamos algunas opciones para el entrenamiento financiero, de las muchas que existen.
Lo primero que debemos hacer es separar, del flujo de efectivo que tenemos, una porción que no será consumida y que será destinada a la inversión. Todos tenemos un flujo de ingresos con diferente periodicidad, dependerá del tipo de ingresos que percibimos, muchos empleados cobran mensualmente, el comercio, quioscos, despensas, lavaderos de autos, tienen ingresos diarios, al igual que prestan servicios, gomerías, plomeros, profesionales, etc. La idea es separar una pequeña porción de este ingreso, para invertirla y generar un nuevo flujo de efectivo.
Nos cuidamos de usar la palabra ahorro, aunque somos “fana” de ella, ya que parece no deseado en la economía actual, así que la cambiamos por la palabra inversión (que es su equivalente en macroeconomía). Pero lo difícil es lograr separar esa porción de mis ingresos, ¿cómo hago?, hay varias maneras y cada uno encontrará la suya, a modo de ejemplo proponemos:
Eliminar algún gasto superfluo, que no me depare la suficiente satisfacción, es decir que no me importe mucho y que esté gastando en eso solo por hábito (piensen en ellos, seguro que tienen varios). Esto toma relevancia cuando esos hábitos, además, van contra la salud (¡un pucho, un postre o un porrón menos, ja!)
Mirar los precios cuando compramos y optar por opciones más económicas y que nos reporten el mismo nivel de satisfacción. Y lo más importante, separar lo que ahorré en su compra para que forme parte de la inversión a realizar.
Ahorrar energía, en especial en estos tiempos de subas de tarifas, luego cuando llega la boleta, separar de la misma lo ahorrado comparando contra el mes anterior.
Si en tu trabajo realizaste horas extras o tomaste paralelamente algún trabajo temporario, sacarlo de los gastos del mes, ya que es extraordinario. Llevarlo luego, a que forme parte de la inversión.
Otra opción es tomar unos momentos para ver los distintos tipos préstamos que tenés tomado y revisar las tasas de interés que pagás por ellas, por ejemplo, las tarjetas de créditos y los sobregiros de cuenta corriente son mucho más caros que los préstamos personales. Una vez identificados los más costosos, tratar de cancelarlos o cambiarlos por otros de menor costo.
Como verán las opciones son muchas y no se pueden abarcar en esta columna. Pero les aseguramos que es posible lograr un flujo de efectivo destinado a la inversión. En posteriores notas les daremos distintas opciones para invertir desde mil pesos en adelante.
¡Éxitos runners financieros!