No todos los costos aparecen en una factura. El tiempo perdido, los errores, la falta de experiencia y las oportunidades que no se concretan también impactan en los resultados de una empresa.
En una nueva edición de “Empresas en Acción”, el economista Pablo Raviolo analizó los llamados “costos ocultos”, aquellos gastos e ineficiencias que muchas veces no aparecen reflejados en una planilla, pero que pueden tener un fuerte impacto sobre la competitividad.
Raviolo explicó que las empresas suelen concentrarse en variables visibles como el precio de compra, el transporte, los impuestos o los salarios. Sin embargo, también deben considerar el tiempo destinado a buscar proveedores, aprender cómo funciona un mercado, resolver problemas de calidad, corregir errores o tomar decisiones.
“Muchas veces las empresas piensan que ahorrarse un dólar en el precio de compra es una gran decisión, pero después se pierden meses buscando un proveedor”, señaló.
El especialista remarcó que el tiempo, el conocimiento y la experiencia también son activos para una organización. En ese sentido, sostuvo que las compañías más eficientes son aquellas que logran concentrar sus recursos en las actividades que realmente generan valor para sus clientes.
Además, advirtió que estos costos pueden afectar tanto a grandes empresas como a pymes, aunque las compañías con mayor nivel de profesionalización suelen contar con más herramientas para identificarlos y reducirlos.
“Los negocios más exitosos aprendieron a gestionar también los costos que no ven”, concluyó Raviolo, quien destacó que el precio representa lo que se paga, mientras que el costo incluye todo lo necesario para alcanzar un resultado.