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Economía

El día después de mañana

Por Guillermo Briggiler. Afortunadamente podemos elegir nuestros representantes con el voto, privilegio que muchos países no tienen y sin dudas, el voto, afectará a la economía de los días posteriores a la elección y el día después de mañana nos traerá consigo una política económica diferente.

Esa variación se espera para los días posteriores a la elección de noviembre, siendo las primarias de este domingo el primer paso.

 

El cambio que se espera no tiene tanto que ver con si el oficialismo gana o pierde las elecciones, tampoco que facción de la oposición se posiciona como la más fuerte. La variación de la política económica del actual gobierno tiene que ver con un modelo agotado que conduce a un exceso de gasto público, financiado con emisión, que nos encamina hacia la inflación y devaluación, la falta de fomento de la inversión y con esta al desempleo.

Hace varios meses que el país está en modo electoral, se atrasó el tipo de cambio para lograr una efímera sensación de bienestar, se discuten cuestiones absurdas en la campaña política carente de propuestas y extremadamente banalizada, pero pasado el trámite electoral, el país puede tomar dos caminos, girar hacia el mundo libre y pro mercado o continuar hacia los países tiranos con economías populistas y empobrecedoras. Actualmente estamos fuera de los mercados mundiales, no podemos tomar créditos externos, ni el Estado, ni los particulares y tenemos postergado el acuerdo con el FMI, cuya demora trae consigo la falta de inversiones en el país, o al menos la demora de estas, así como también empresas que cierran y se van a otras latitudes y al irse se llevan sus empleos directos e indirectos.

Seguramente en el primer trimestre del 2022 veremos estos cambios, y percibiremos a través de los reemplazos de ministros en el gabinete ejecutivo, cuál es el rumbo que iremos tomando. Si será una economía más controlada, con restricciones a las exportaciones e importaciones, por la falta de dólares y dependencia de los precios internacionales. O por el contrario, una economía que invite a invertir, con reglas de juego más claras y menor combate al capital. Cualquier emprendedor desea ganar dinero con su capital y riesgo tomado, el Estado debería acompañarlo en ese proceso de generación de riqueza y empleo, con medidas que simplemente no intervengan en el mismo, simplificando y fomentando la inversión.

Con el acuerdo con el FMI, el cual necesitamos urgentemente, es seguro que vendrán restricciones presupuestarias que ordenen el actual desmadrado déficit fiscal, financiado con emisión que desordena las variables principales como inflación y tipo de cambio que termina devaluándose para licuar la deuda tomada, arrastrando a los ciudadanos a la pobreza.

Hay mucho por hacer, el primer “paso” son las “PASO” y que “pasen” rápido que el día después de mañana tenemos que ponernos a trabajar para sacar a miles de ciudadanos, de la exclusión, el desempleo y la pobreza.

#BuenaSaludFinanciera  @ElcontadorB @GuilleBriggiler

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