Un nuevo monitor elaborado por la Universidad Austral y la consultora EcoGo analizó el nivel de crédito de las familias argentinas y permitió conocer cómo se posiciona Santa Fe frente al resto de las provincias.
El estudio fue desarrollado a partir de información pública del Banco Central de la República Argentina y contempla tanto el crédito otorgado por entidades bancarias como el proveniente de proveedores no financieros, entre ellos billeteras virtuales y comercios que ofrecen financiación.
En diálogo con Rafaela Noticias, Martín Masi, economista, profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, explicó que el objetivo fue construir una “radiografía” del crédito a nivel provincial.
El informe utiliza tres indicadores principales: el volumen de crédito en relación con la actividad económica de cada provincia, la cantidad de personas que tienen deudas y la evolución de estos datos a lo largo del tiempo.
Santa Fe, por debajo del promedio nacional
Uno de los principales datos que surge del estudio es que Santa Fe presenta un nivel de endeudamiento de los hogares ligeramente inferior al promedio nacional.
A nivel país, el crédito otorgado representa alrededor del 8,6% del Producto Bruto Interno. En Santa Fe, ese porcentaje se encuentra por debajo de esa media.
La diferencia también aparece al analizar la cantidad de personas con algún tipo de deuda. El promedio nacional alcanza a 440 de cada 1.000 habitantes, mientras que en Santa Fe la cifra es de 425 cada 1.000.
Esto significa que aproximadamente el 42,5% de la población santafesina tiene algún tipo de deuda, aunque el indicador no implica necesariamente que esas obligaciones se encuentren en mora.
Masi remarcó que se trata de personas humanas y que la información disponible no permite determinar cuál fue el destino específico de cada crédito ni las razones por las que una persona puede presentar dificultades para cumplir con sus pagos.
El crecimiento del crédito no bancario
Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores es el crecimiento de las alternativas de financiamiento que no provienen directamente de los bancos.
En este grupo aparecen las billeteras virtuales y distintos comercios que ofrecen sus propios mecanismos de financiación.
Según explicó Masi, el fenómeno plantea nuevos desafíos vinculados con la alfabetización financiera, especialmente a la hora de comprender las tasas de interés, los costos asociados y el impacto que una deuda puede tener sobre los ingresos personales durante todo el período de financiación.
“El crédito no es una mala palabra”, sostuvo el investigador al analizar los resultados del estudio, aunque destacó la importancia de que las personas puedan evaluar adecuadamente las condiciones antes de asumir una obligación financiera.
Una herramienta para entender las decisiones financieras
Para Masi, uno de los principales aportes del monitor es permitir poner en contexto las decisiones individuales.
La información permite preguntarse si una determinada situación de endeudamiento es particular de una persona o si forma parte de una tendencia que también se observa en su provincia o en el país.
En ese sentido, señaló que antes de asumir un crédito resulta fundamental considerar variables como el ingreso disponible, el costo financiero y cuánto representa la cuota sobre los ingresos durante todo el período de la deuda.
El monitor de la Universidad Austral y EcoGo busca actualizar estos indicadores de manera mensual, permitiendo comparar tanto las variaciones entre meses como la evolución interanual del crédito y el endeudamiento en las distintas provincias argentinas.