Este viernes estuvo en la ciudad Héctor “Etín” Ponce, secretario general de Atilra a nivel nacional, en el marco de la inauguración de un Centro de Formación Profesional ubicado en barrio Alberdi. En la oportunidad, el máximo representante de los trabajadores lecheros dialogó con la prensa sobre diferentes temas que hacen a la actividad del sector, entre ellos la realidad de los tamberos. “Uno de los principales problemas de la producción primaria tiene que ver con la enorme división que existe. Al haber tantas entidades tamberas que representen a los productores, existe una grieta entre todos ellos y evidentemente no hay un objetivo común. Por encima de las diferencias que puedan existir lo que importa es el objetivo que ellos persiguen y creo que para que puedan llegar a eso, primero tienen que despojarse de cualquier tipo de individualismo”, indicó Ponce. Y pidió a los tamberos que usen el “sentido común y se junten, dejen de lado los reconres, las diferencias y las cuestiones políticos partidarias; porque por encima de las simpatías políticas hay que tener en cuenta cuál es el objetivo supremo en este caso”.
En relación a otros de los temas consultados por la prensa, Ponce calificó a la situación actual de la actividad lechera como “difícil”. “Es una actividad particular, fundamentalmente teniendo en cuenta la volatilidad de los escenarios, no sólo del argentino, sino de los mercados internacionales. Muchas veces hay cuestiones que tienen que ver con el precio a nivel internacional que lo maneja Nueva Zelanda a través de Fonterra con sus licitaciones. Nosotros como país exportamos un 20 por ciento de lo que producimos; cuando ese precio internacional se desploma (como ocurre en la actualidad), la leche en polvo no sale afuera, queda acá, se inunda el mercado interno, se achatan los precios, la industria tiene problemas y esos problemas los traslada a los productores tamberos. Entonces éstos son en definitiva los que comienzan a tener inconvenientes”, explicó Ponce. El sindicalista manifestó que esta difícil situación de la actividad se da además porque se debe definir “qué tipo de lechería queremos tener”. “Debe haber armonía dentro de la actividad y para esto los jugadores deben tener todos las mismas alternativas y posibilidades, y veo que no todos los industriales juegan de la misma manera. Hay jugadores, como en el caso de La Sibila, que sólo se dedica a exportar cuando las cosas están bien. Y lo hace utilizando muy poca gente, teniendo a su personal en un convenio colectivo que no corresponde, para pagar menores salarios, y con peores condiciones laborales que el que brinda el convenio colectivo de Atilra. Esta empresa se quedó con la leche de muchísimas industrias, y cuando el precio internacional de este producto se desploma, lo que hace es mandarle la leche a las otras industrias para que la procesen porque ellos no pueden exportar. Pero cuando mejore el precio internacional va a volver a robar los tambos”, sentenció Ponce. Y agregó: “Somos consecuentes con aquellas empresas que no solamente generan riquezas, sino con aquellas que han hecho mucho por el crecimiento de la lechería en nuestro país”.
Mirada de Ponce sobre el gobierno nacional
Héctor “Etín” Ponce fue consultado sobre el actual proceso político que conduce el país. Al respecto el sindicalista aseguró que “la sociedad toda debe tener muy en cuenta lo que han crecido las organizaciones sindicales en los últimos 10 ó 12 años”. Y agregó: “No estoy hablando de la Comisión Directiva, del Secretario General o de los órganos que conducen al gremio, sino que estoy hablando de cómo han crecido los trabajadores desde todo punto de vista. Seria necio pensar que esto tiene que ver con las conducciones que existen en el ámbito de las organizaciones sindicales. Esto tiene que ver con la creación de un ámbito donde los hombres de trabajo pueden desarrollarse. Lo que estamos haciendo en materia de educación y salud, no lo podríamos haber realizado en la época de los 90, y muchos de los actores somos los mismos. Entonces la diferencia está en que el ámbito político social que vivimos en este momento no se parece para nada en lo que hemos vivido en el pasado”. Ponce realizó un racconto de cómo terminaron las décadas pasadas desde el 70 hasta la actualidad, donde se produjeron grandes problemas sociales y económicos. “Hay que tener buena memoria; uno tiene que ser agradecido aún en disidencia con determinadas cosas, porque nosotros no estamos de acuerdo con todo lo que hace el gobierno. No estamos de acuerdo con lo injusto que nos parece lo mal llamado impuesto a las ganancias. No porque no tengamos que aportar, porque sabemos que los que más ganan deben aportar, sino que entendemos que es injusto el monto que tienen que resignar los trabajadores lecheros. Estamos convencidos que hay que parar la inflación y otras tantas cosas en las cuales entendemos que hay que mejorar. Pero seríamos necios y desagradecidos como trabajadores si no tuviésemos en claro que esta primavera que viven los trabajadores argentinos tiene que ver con el actual gobierno (nacional)”, expresó Ponce.