El mundo del espectáculo está de luto tras la partida de Toti Ciliberto, quien falleció a los 63 años. La triste noticia fue confirmada por su entorno este martes, luego de que el humorista fuera internado de urgencia el domingo por la noche debido a una descompensación. Pese a una leve mejoría en las horas previas, sufrió un paro cardíaco que le costó la vida.
Su amigo y colega Larry de Clay fue uno de los primeros en despedirlo en redes sociales con un emotivo mensaje: "Esta tristeza es enorme. No tengo consuelo. Hola Alto Hermano. Te vamos a extrañar toda la vida". En una entrevista televisiva, visiblemente conmovido, Larry contó que Ciliberto había estado en contacto con él hasta último momento y que incluso, con su característico humor, intentó no preocupar a sus seres queridos sobre su estado de salud.
Mi querido Toti....ay que tristeza tengo, lo que me diverti trabajando con vos!!! sos y seras UN GRANDE y un ser hermoso. Gran persona y mejor compañero. Q.E.P,D te adoro Toti Ciliberto pic.twitter.com/OfcsREzwCc
— La Godoy ???? (@marcelapgodoy) April 1, 2025
Un referente del humor televisivo
Salvador Maximino Ciliberto, conocido como "Toti", dejó una marca imborrable en la televisión argentina. Su llegada a VideoMatch en 1992 fue el inicio de una trayectoria que lo convirtió en uno de los humoristas más queridos del ciclo de Marcelo Tinelli. Con personajes icónicos y frases memorables, se ganó el corazón de los televidentes y formó parte de la década dorada del humor en la TV.
Entre sus creaciones más recordadas está el personaje de "Riquelme", un paraguayo con musculosa blanca que lanzaba frases como "Leeendo" y "Binelli". También fue el "Martín Fierro", pero no el escritor sino la estatuilla, completamente pintado de dorado y con una voz ronca que provocaba carcajadas en el estudio. Además, dio vida a "Rolando Fernández, el Gran DT", un técnico peculiar que llegó a compartir escenas con un joven Lionel Messi en Barcelona.
Un camino de lucha y superación
Antes de alcanzar la fama, Toti Ciliberto tuvo una vida llena de esfuerzo. Fue profesor de educación física, preceptor y trabajó en diferentes rubros hasta que su talento para el humor lo llevó a la televisión. Desde joven enfrentó el bullying debido a un caso severo de acné, pero supo transformar esa dificultad en una herramienta para hacer reír. "El secreto es reírse de uno mismo", confesó en una entrevista.
En los últimos años, había encontrado en la fe un nuevo camino de vida. Sus amigos destacan que dejó las adicciones y se dedicó a ayudar a otras personas a salir adelante. Su partida deja un vacío en el mundo del humor, pero su legado seguirá vivo en la memoria de quienes crecieron riendo con sus ocurrencias.