El conflicto entre Irán y Estados Unidos sumó un nuevo capítulo este domingo luego de que Teherán asegurara haber cerrado el estrecho de Ormuz, la principal vía de salida del petróleo del Golfo Pérsico.
Aunque Washington negó que el paso esté completamente bloqueado, el tráfico marítimo se redujo a niveles mínimos. Según la firma MarineTraffic, solo un reducido grupo de embarcaciones, en su mayoría de bandera iraní, atravesó la zona por donde circula el 20% del petróleo y gas mundial.
Escalada militar y ataques cruzados
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica informó que el cierre ocurrió tras disparar un tiro de advertencia contra un buque en una ruta no autorizada. Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos afirmó que la ruta sur, próxima a Omán, continúa habilitada.
La tensión aumentó luego de que la aviación estadounidense atacara 140 objetivos militares iraníes, incluyendo depósitos de misiles y drones. La ofensiva respondió a un ataque previo contra un buque comercial que dejó un tripulante desaparecido.
Como contraofensiva, las fuerzas iraníes lanzaron misiles y drones contra instalaciones militares de EE.UU. en Kuwait, Bahréin y Qatar, activando también alertas en Jordania y Emiratos Árabes Unidos.
Negociaciones en peligro
Los recientes enfrentamientos ponen en duda la continuidad del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre Washington y Teherán. El documento establecía un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo.
Ante esta situación, Qatar recomendó suspender temporalmente toda actividad marítima en la región. En tanto, Omán convocó al embajador iraní para protestar por los ataques recientes, aunque mantiene los contactos diplomáticos para intentar evitar una escalada mayor.