La jueza que presidió la audiencia es María Cristina Fortunato y la abogada defensora del hombre es Amalia Casina.
La fiscalía
En primer lugar, el fiscal Carlos Vottero refirió a los hechos imputados. Hizo referencia al tercer hecho imputado, teniendo en cuenta que es el más reciente y al cual el fiscal describió como el de más gravedad y complejidad. También aportó que las víctimas no quisieron estar presentes en las audiencias públicas puesto que continúan en estado traumático y sienten temor.
Así, describió que el pasado 22 de octubre de 2019, siendo las 4 hs, un hombre de 83 años se encontraba durmiendo en su domicilio ubicado en calle Mariano Quiroz de nuestra ciudad, en otra habitación dormía una mujer que realiza tareas de cuidado al hombre. En el lugar se presentó Fabricio G. acompañado de otros dos sujetos. Ingresaron a la vivienda rompiendo el vidrio de la ventana del frente de la casa, los tres estaban vestidos de negro y con sus caras tapadas, según los relatos de las víctimas, uno de los sujetos portaba un cuchillo y se dirigió al hombre que reside en la vivienda, lo amenazó con el arma y le pidió dinero. Por tanto, el hombre le hizo entrega del dinero que guardaba en su billetera, pero mientras tanto uno de los sujetos se dirigió donde se encontraba la mujer y el otro se lanzó a la búsqueda de más dinero que se encontrara en la casa. Así, encontró dinero que estaba guardado en un mueble y en un recipiente. Apropiándose de la suma aproximada de $18.000 y un anillo de oro que tenía puesto el hombre dueño de la casa. En ese momento, la mujer logra dar aviso al 911, por tanto, los efectivos policiales arriban al lugar. Mientras tanto, los sujetos intentaban darse a la fuga, cuando uno de ellos es visto por un policía, saltando el tapial del patio de una vivienda cercana al lugar del hecho, ubicada en calle 12 de octubre. Comienza una persecución, a raíz de la cual logran la aprehensión de Fabricio G., mientras que los otros dos sujetos lograron darse a la fuga.
El fiscal aportó que, al retirarse del lugar, la víctima encontró una sevillana en su cama, que habría sido portada por alguno de los sujetos. El fiscal Vottero resaltó que, tanto el cuchillo como la sevillana, fueron reconocidos por la víctima porque eran de su pertenencia, se encontraban en la casa.
También expresó que se encontraron en las cercanías distintos elementos vinculados al hecho: guantes de látex blancos, que portaban los sujetos, uno de ellos tenía sangre y será investigado; asimismo, cuando rompieron el vidrio de la ventana hallaron restos de sangre en los vidrios, que también serán analizados; una vecina encontró una campera y otra un pasamontañas de color oscuro, asimismo, en el interior de la vivienda en cuestión hallaron un gorro de color oscuro; vecinos que residen a la vuelta del lugar del hecho, en calle 12 de octubre, manifestaron haber escuchado ruidos en su patio y luego encontraron rota una mesa, por tanto podría haberse tratado del patio por el cual el sujeto estaba saltando para escaparse cuando fue visto por la policía.
El fiscal Carlos Vottero refirió que Fabricio G. presentaba cortes en sus manos y que los exámenes médicos determinaron que estos habían sido realizados entre 24 y 48 horas antes de ser examinado (lo realizaron 18 horas después del hecho).
Este hecho fue caratulado como robo calificado por el uso de arma y por ser cometido en poblado y en banda. El fiscal Carlos Vottero agregó que, tanto los relatos de las dos personas que se encontraba en el interior de la casa como de los dos efectivos policiales que llegaron al lugar, coinciden en la descripción de los sujetos.
El fiscal solicitó la prisión preventiva sin plazos para Fabricio G. agregó que, en caso de cumplirse una condena, por las características del hecho, esta debería ser de cumplimiento efectivo y por un plazo mínimo de 5 años. Aportó que el sujeto tiene antecedentes condenatorios y que existe peligro de fuga o de entorpecimiento del proceso investigativo.
Para finalizar, el fiscal Carlos Vottero resaltó la reiteración de delitos contra la propiedad que se presenta en el caso de Fabricio G.
Luego explicó el hecho sucedido el 28 de marzo de 2017, aproximadamente a las 8:45 hs cuando el imputado acompañado de otro sujeto, tras forzar el candado de la puerta de una vivienda en la localidad de Bella Italia, ingresaron al lugar y sustrajeron dos bolsos (uno de ellos contenía una carpa), un estuche que contenía caños y otro estuche similar. Luego se dieron a la fuga con los elementos sustraídos. Luego algunos elementos fueron hallados en una obra en construcción, tras el aviso de una persona que había visto a los sujetos cuando escondían cosas en el lugar. Finalmente fueron aprehendidos. Este hecho fue calificado por fiscalía como robo simple.
En cuanto al segundo hecho, el fiscal Carlos Vottero expresó que ocurrió el 9 de abril de 2019, cerca de las 16:30 hs, en momentos en que trabajadores se encontraban descargando mercadería en una panadería de la ciudad, desde un camión, ubicada en calle Güemes, se presentó Fabricio G. acompañado de otro sujeto y sustrajeron desde el lugar un bolso que contenía prendas de vestir. Luego emprendieron la huida a pie, con los elementos sustraídos en su poder, por calle Sarmiento, siendo aprehendidos por personal policial en su intersección con calle Pueyrredón. De esta forma, no lograron concretar el hecho, el mismo fue caratulado por el fiscal Carlos Vottero como hurto simple en grado de tentativa.
La defensa
Por su parte, la defensa, representada por Amalia Casina, expresó que, en relación a los hechos ocurridos en marzo de 2017 y abril de 2019, no pueden ser tenidos en cuenta en una audiencia de medida cautelar, en relación al hecho de 2017 indicó que fiscalía trató en estado de libertad lo sucedido; y aportó que no hubo violencia alguna en esta situación, así como tampoco en el otro caso.
En cuanto a la última situación, Amalia Casina refirió que no se niega la veracidad del hecho, ni su gravedad, tampoco el sufrimiento de las víctimas; pero mencionó que hay cuestiones por las cuales pensar que su defendido no participó. Manifestó que no es verdad que haya sido aprehendido en flagrancia ya que el policía en un momento de su relato dice que perdió de vista a los sujetos, es decir, no lo tuvo en la mira durante todo el momento. Agregó que, además, no se puede determinar que la persona observada en calle 12 de octubre saltando en un tapial, no se haya dado a la fuga por otras calles o direcciones.
Por otra parte, hizo mención al transcurso de tiempo sucedido, ya que su defendido fue aprehendido a las 5:05 hs, y, desde la perspectiva de la abogada defensora, si alguien está corriendo por escapar de una persecución, habría podido recorrer una distancia más larga que 150 mts. (teniendo en cuenta el lugar de aprehensión).
Indicó que tampoco se aclaró cómo lo encontraron al aprehenderlo, y por tanto el sujeto que finalmente terminó detenido por el caso, podría ser una persona que transitaba por la calle. En este marco, agregó que su defendido portaba una mochila con objetos personales (pasta de dientes y cepillo; $170), y que esto no fue mencionado en la descripción de la policía. Amalia Casina aportó que tampoco tenía ningún elemento vinculado al hecho al momento de ser hallado por la policía. Expresó que su defendido no opuso reparo alguno a las extracciones de sangre realizadas en el marco de la investigación. Respecto a las lesiones, indicó que no hay precisión.
La abogada defensora indicó que existen muchas dudas respecto a que su defendido pueda llegar a ser la persona que saltó del tapial en calle 12 de octubre, siendo visto por un efectivo policial. Asimismo, manifestó que no comparte la carátula del hecho determinada por el fiscal, en cuanto a que se haya cometido “en banda”.
Resaltó que la fiscalía no tiene evidencias suficientes.
En este marco, aportó que su defendido tiene arraigo y que se encontraba viviendo en una Iglesia Evangélica ubicada en calle Falucho desde la cual el pastor del lugar informó que realiza actividades de albañilería allí y para personas particulares que asisten al lugar; que tiene una hija de tres años a la cual ayuda económicamente cuando puede; mantiene contacto con su madre y su padre. Finalmente, Amalia Casina solicitó que se apliquen medidas alternativas como: fijar domicilio en la Iglesia señalada; ponerse al cuidado de su madre (quien estaba presente en audiencia); posibilidad de pagar una fianza; restricción de acercamiento a las víctimas.
Finalmente, la jueza María Cristina Fortunato determinó la prisión preventiva por un plazo de 45 días para Fabricio G.