La jueza que presidió la audiencia es María Cristina Fortunato, mientras que la fiscalía estuvo representada por Guillermo Loyola. El abogado defensor fue Carlos Flores, ocupando el lugar de Mónica Ronchi, quien había actuado como abogada defensora en la audiencia imputativa del martes.
En primer lugar, el fiscal Guillermo Loyola solicitó la prisión preventiva sin plazos para los dos imputados y procedió a relatar los hechos.
Expresó que el pasado 22 de septiembre cerca de las 2:15 hs (horas de la madrugada), un grupo de jóvenes (entre ellos había menores de edad) se encontraban en la Plaza Eva Perón ubicada en barrio Central Córdoba, cuando fueron increpados por los sujetos. Omar V. y Gabriel Q. llegaron a la plaza mencionada, transportándose en una motocicleta marca Guerrero Trip, el fiscal expuso que los testigos expresaron que Omar V. descendió del vehículo, tenía el casco puesto y portaba un arma de fuego- que luego fue secuestrada por los efectivos policiales-. Se trató de un arma calibre 22 marca Doberman que no se encontraba cargada, Loyola explicó que, por tal motivo, en principio se habla de “tenencia” de arma y no de “portación”.
Así, continuando el relato del fiscal, el imputado mencionado amenazó a los jóvenes con el arma y les exigía que le entreguen sus pertenencias, a su vez, golpeó con el arma a dos jóvenes, en la cabeza. Los jóvenes les entregaron elementos, pero de cualquier manera el imputado seguía exigiéndoles. De esta forma, lograron apoderarse de una mochila donde se guardaban elementos varios, entre ellos un celular, billetera con documentación personal y tarjetas y llaves; se apoderaron, además, de otro teléfono móvil y de un parlante portátil. El fiscal expuso que finalmente todos los elementos fueron secuestrados, a excepción de un teléfono.
Guillermo Loyola explicó que, minutos después del robo Omar V. y Gabriel Q. fueron vistos por efectivos policiales, en la intersección de calles Rubén Darío y Aristóbulo del Valle. La policía les hace señas de luces, les da la voz de alto y enciende las sirenas, pero ellos intentan huir. Empieza una persecución que atraviesa varias calles de la ciudad, en Garibaldi y Dean Funes caen de la moto y Omar V. es atrapado por policías del Destacamento 9 del barrio Villa Podio, quienes se habían sumado a la persecución, en un forcejeo para lograr aprehenderlo, al imputado se le cae el arma. Gabriel Lautaro Q. se escapa a pie, pero finalmente es aprehendido en la intersección de las calles Anduiza y Garibaldi lo atrapan agentes del Comando.
El fiscal Guillermo Loyola, agregó que tras un llamado al 911, comprobaron que los sujetos, en medio de la persecución, se descartaron la mochila en una casa, ya que una vecina notificó que se encontraba en su domicilio.
Loyola volvió a mencionar su solicitud de prisión preventiva sin plazos y refirió que los hechos fueron caratulados como robo calificado por el uso de arma utilizada de manera impropia, contemplando que fue utilizada para golpear a los jóvenes y desobediencia, calificación penal que ambos acusados comparten. Aunque a Omar V, se le agrega además el hecho determinado como tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil y resistencia contra la autoridad. El fiscal explicó que, en caso de que esta carátula se confirme en un futuro juicio, los acusados no pasarán menos de 5 años en prisión.
Loyola también mencionó que, en relación a Omar V, ya había contado con un antecedente condenatorio, por un hecho que fue determinado como robo simple, ocurrido el 21 de noviembre de 2016, donde el sujeto había sido imputado a un año de prisión condicional. En cuanto a Gabriel Q. el fiscal mencionó que recientemente había recibido medidas alternativas por un hecho ocurrido el 3 de septiembre de este año. El fiscal expresó que, teniendo en cuenta esto, es preciso mencionar que los dos sujetos volvieron a delinquir.
Asimismo, Loyola agregó que, la posible pena efectiva que se podría aplicar de acuerdo a la carátula del hecho, es de cinco años y eso podría generar peligro de fuga o entorpecimiento.
Por su parte, el abogado defensor Carlos Flores, en primer lugar, expresó que no tuvieron mucho tiempo para investigar, pero comenzó a explicar que desde la defensa disienten con las calificaciones. Expresó que para hablar de “resistencia a la autoridad”, es necesario que exista violencia para impedir el accionar policial y eso no ocurrió en relación a sus defendidos. En lo que refiere a la carátula de “tenencia ilegitima de arma de uso civil”, Flores explicó que su defendido no tenía un arma, sino que portaba “partes de un arma”; asimismo, agregó que no comparten las expresiones del fiscal cuando refiere a que el arma fue utilizada de manera “impropia”.
En suma, Carlos Flores luego de expresar esto, justificó que el hecho debería contemplarse como “robo simple” con lesiones leves. Dijo que no comparten la calificación y de eso deviene que la pena efectiva cambiaría (siempre en referencia a lo que expuso el fiscal).
Para finalizar, dijo que sus defendidos tenían arraigo y familia y solicitó la libertad con medidas alternativas para Gabriel Q. y Omar V.
Finalmente la jueza María Cristina Fortunato, determinó la prisión preventiva sin plazo para los imputados y agregó la caducidad de las medidas alternativas que estaba cumpliendo Gabriel Q.