El subsecretario de Servicios Públicos y Ambiente de Rafaela, Juan Pablo Aversa, defendió la decisión del Ejecutivo municipal de suspender el servicio de minibuses los días sábados a partir del 8 de agosto. Según explicó, la medida busca mejorar la sustentabilidad económica del sistema sin dejar de garantizar el transporte público como un servicio esencial para la ciudad.
Aversa sostuvo que el ahorro proyectado, estimado en más de 120 millones de pesos anuales sobre la base de los costos registrados en 2025, representa un alivio para las finanzas municipales. Sin embargo, remarcó que el objetivo nunca fue eliminar el transporte urbano, sino hacerlo más eficiente. "El Estado local tiene que estar cerca de la gente y el transporte público debe seguir existiendo", afirmó.
El funcionario también destacó que la reorganización del servicio implicaba un desafío adicional: evitar despidos. En ese sentido, explicó que el Municipio abrió una mesa de trabajo con el SEOM para reasignar a otras áreas a los trabajadores afectados por la reducción del servicio, preservando sus puestos laborales mediante nuevos contratos acordes a sus futuras funciones.
Respecto al valor del boleto, Aversa confirmó que el tema continúa bajo análisis, aunque advirtió que existe una limitación vinculada a los subsidios nacionales. Explicó que, tras la eliminación del Fondo Compensador del Interior, los beneficios que aún reciben jubilados y otros sectores tienen un tope, por lo que un incremento tarifario podría no ser compensado por Nación y terminar trasladando un mayor costo a los usuarios.
Para el subsecretario, el desafío de fondo es transformar el transporte urbano en una alternativa más atractiva para toda la población. En ese marco, señaló que el objetivo es que deje de ser únicamente un servicio de carácter social y se convierta también en una opción para quienes se trasladan diariamente a sus trabajos, contribuyendo además a reducir la cantidad de siniestros viales protagonizados por motociclistas.
Con ese propósito, indicó que el Municipio trabaja junto a una facultad de Buenos Aires especializada en logística para elaborar un proyecto integral basado en datos y estudios técnicos que permitan rediseñar recorridos y optimizar el funcionamiento del sistema.
Durante la entrevista, Aversa también cuestionó el impacto que tienen sobre los municipios los recortes nacionales y sostuvo que muchas veces los gobiernos locales terminan asumiendo responsabilidades que corresponden a otras jurisdicciones, como el mantenimiento de sectores de rutas nacionales. En ese contexto, reclamó una discusión más amplia sobre la distribución de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles, que continúan cobrando los ciudadanos pero no regresan a ciudades como Rafaela en forma de financiamiento para el transporte.
Finalmente, confirmó que la reducción del servicio también traerá modificaciones en las frecuencias de las líneas. Las líneas 1 y 3 pasarán a circular cada 50 minutos, mientras que las líneas 2, 4 y 5 lo harán cada 45 minutos. Además, informó que los viernes las líneas 1 y 3 extenderán su recorrido hasta el cementerio, manteniendo esa posibilidad para quienes necesiten llegar a ese sector de la ciudad.