En medio de los anuncios del Departamento Ejecutivo Municipal de comenzar a implementar controles aleatorios de alcoholemia y narcolemia a sus trabajadores, el arco legislativo comenzó a debatir su postura. En diálogo con Rafaela Noticias, el concejal de Unidos para Cambiar Santa Fe, Juan Scavino, defendió fervientemente la iniciativa y adelantó que presentará un proyecto de ordenanza para que los controles alcancen de forma obligatoria a todos los miembros del Concejo Municipal.
Juan Scavino: "Como sociedad estamos vulnerados"
Al ser consultado sobre el contexto que motivó la decisión del intendente Leonardo Viotti, Scavino no dudó en señalar que el consumo problemático de sustancias atraviesa a toda la comunidad, sin distinguir sectores sociales.
"Como sociedad estamos vulnerados. Si tenés en la sociedad un problema tan grave, no somos ni de Marte ni de Japón los que estamos en la función pública o en un trabajo vinculado a lo estatal. La problemática está instalada lamentablemente con el mismo nivel de gravedad", reflexionó el edil.
Asimismo, Scavino aportó datos concretos que ya se manejan en el ámbito corporativo local: "Entre el 30% y el 35% de los trabajadores privados tienen problemas de consumo". En ese sentido, recordó que muchas empresas radicadas en Rafaela ya implementan este tipo de testeos preventivos en sus plantas debido a los riesgos operativos que implica trabajar bajo los efectos de sustancias.
Un enfoque de acompañamiento, no de castigo
Frente a los planteos y dudas expuestas por el sindicato de empleados municipales (SEOM), el concejal oficialista intentó llevar tranquilidad a los trabajadores. Aseguró que la esencia de la medida tiene un carácter preventivo y de salud laboral, descartando cualquier tipo de persecución o estigmatización.
"Nadie va a perder el trabajo porque en el control aparezca positivo. Sí se lo va a instar a que haga tal o cual cosa con el acompañamiento que el Estado le va a proporcionar. Para eso, por ejemplo, está el DIAT, que funciona muy bien", aclaró.
No obstante, Scavino marcó un límite claro respecto a la idoneidad para cumplir las funciones cotidianas en dependencias públicas: "Si venís acá borracho, ¿te van a dejar trabajar? No. Si encontrás en una fábrica a alguien detrás de un torno bajo los efectos de una sustancia, ¿va a poder trabajar? No. Hay que entender que está el derecho del trabajador, pero también está la obligación de ir en condiciones de trabajar".
El Concejo bajo la lupa: proyecto de ordenanza en camino
Dado que el Ejecutivo no tiene la potestad para obligar al Legislativo a someterse a los testeos, el debate quedó instalado en el recinto de sesiones. Ante la invitación informal que había realizado el intendente Viotti a los concejales, Scavino anunció que será el primero en someterse voluntariamente a las pruebas aleatorias.
Sin embargo, el edil busca ir un paso más allá para asegurar que la medida sea institucional y permanente: "Tengo un proyecto de ordenanza que voy a poner a consideración de mis pares para que una iniciativa con características similares tenga fuerza de ordenanza. Que incluya a todos los concejales, a la planta política del Concejo, secretarios, prosecretarios y al propio intendente con su personal político", reveló.
El objetivo de transformarlo en ordenanza, según explicó el propio legislador, es evitar que los controles queden atados a la voluntad de la gestión de turno: "Si el día de mañana Viotti no es intendente, hoy estaríamos con la incertidumbre de si continúan o no. Si se transforma en ordenanza, tenemos la seguridad de que continúa más allá del color político que esté en el quinto piso".