En la mañana de este lunes, los Concejales Municipales analizaron una nota enviada por dieciséis directivos de escuelas de educación Técnico Profesional, de educación secundaria orientada, de educación media para adultos y de educación secundaria orientada particular incorporada de la ciudad de Rafaela.
Los directivos explican que están “alarmados y movilizados por la gran preocupación que como Instituciones Educativas vivimos ante la gran cantidad de robos con armas, arrebatos y amenazas físicas a que son sometidos nuestro alumnos”.
“Esto se ha intensificado, desde hace dos años, en las calles aledañas a los establecimientos y en los trayectos que realizan los alumnos desde o hacia sus hogares, en forma casi diaria. De igual forma en los espacios dedicados a Educación Física (clubes y Centros de Educación Física). Muchos de los agresores son los mismos, por los tanto fácilmente identificables”, afirman en el escrito.
En la nota apelan al “Ministro de Seguridad, al Gobernador de la Provincia, a la Ministra de Educación, al Sr. Intendente Municipal de Rafaela, al Sr. Presidente del Concejo Municipal y concejales de Rafaela, a la Sra. Delegada de la Región III de Educación, al Sr. Supervisor de enseñanza Media y Técnica”.
A los cuales le solicitan las siguientes medidas: “Patrullajes continuos en las calles aledañas a las escuelas en los horarios claves de entrada y salida de alumnos, como medida sostenida en el tiempo a través de móviles. Presencia de parejas de policías de a pie para patrullaje en torno a los establecimientos escolares, centros de educación física y espacios donde se desarrollen clases de educación física. Refuerzo de la iluminación en las puertas principales y las calles periféricas de las escuelas. Instalación de domos y cámaras de vigilancia en las inmediaciones controladas desde el Centro de Monitoreo Urbanos. Delineado y señalización de trayectos de accesos de menor riesgo para los estudiantes, desde los barrios hasta los establecimientos escolares, creando una serie de caminos troncales de circulación cubiertos con cámaras, patrullajes en los horarios próximos a la entrada y salida de alumnos y botones antipánico con localización regular, sensible mejora de la iluminación en esos recorridos y fijación de puntos de apoyo en caso de emergencia (negocios, instituciones u organizaciones sociales). Brindar a estudiantes y al personal de las escuelas instrucción sobre cómo actuar en prevención de hechos que afecten a la propiedad ya las personas”.